Y es que hay consenso en que las turbulencias financieras internacionales y los amagos de recesión en las principales economías del planeta, golpearán a Colombia, y en que la incertidumbre es el común denominador, hasta el punto de que ha sido necesario volver a barajar a la hora de hacer los cálculos de varios de los más importantes indicadores.
Una de las primeras entidades en sentarse a restar, fue la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), que bajó su proyección para el próximo año del 4,3 por ciento al 3,5 por ciento.
La estimación es la misma para el Fondo Monetario Internacional (FMI), que revisó a la baja todas las metas para América Latina, incluyendo, por supuesto, a la economía colombiana.
El Citigroup que en agosto le apostaba a un 2009 creciendo al 4,5 por ciento, también redujo su estimativo al 3,5 por ciento. Y lo propio ha hecho Fedesarrollo, que cifró el mismo porcentaje de expansión económica, después de que para el año entrante había augurado un crecimiento del 4,7 por ciento.
El Gobierno revisó esta semana su proyección, y la bajó del 5 por ciento a un rango entre 3 y 4 por ciento.
Incluso, hay cifras mucho más conservadoras. El decano de la facultad de Economía de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Salomón Kalmanovitz, dice que la variación el año entrante puede estar entre -1 por ciento y 1 por ciento.
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