Mientras el jefe de la cartera de Transporte anunció que instalará un peaje a la entrada de Bogotá, sentido norte-sur, el mandatario seccional expresó su desacuerdo y dijo que "la obra no la pueden pagar unos pocos ciudadanos de la región".
"El costo lo debemos asumir todos", afirmó González. Además, dejó entrever que la decisión del cobro de peaje fue tomada sin tener en cuenta su opinión.
"Cualquier peaje debe ser concertado y ese proceso no se ha surtido", dijo González, quien considera indispensable la rehabilitación de la vía.
A la voz de protesta del Gobernador se sumó ayer la del concejal Fernando López, que criticó al alcalde Samuel Moreno por señalar, el miércoles tras la reunión con el presidente Uribe, que el nuevo peaje quedará en predios de Chía.
"El que el peaje quede a cinco o 50 metros a la entrada de Bogotá es lo de menos, pues todos sabemos que lo terminaremos pagando los bogotanos. Las obras de infraestructura requieren grandes inversiones y éstas solo se pueden adelantar por concesión", explicó el cabildante bogotano.
En esta discusión entró a terciar el director del Instituto Nacional de Concesiones (Inco), Álvaro José Soto, quien le dijo a EL TIEMPO que "el cobro es una decisión de orden nacional y sale a través de resolución del Ministerio de Transporte. "Ya concertamos con las administraciones de Chía y de Bogotá".
Soto agregó que el peaje se cobrará "solamente después de que se rehabiliten esos dos accesos (las calzadas de salida e ingreso a la ciudad) y cuando tengamos la vía en verdadero confort y a satisfacción de los usuarios".
El director del Inco también señaló que las obras pueden estar terminadas entre finales de 2010 y mediados de 2011. "Eso depende de la disponibilidad de predios y de redes de servicios públicos".
Lo cierto es que el proyecto de ampliación de la autopista Norte les significará a los bogotanos unos 8.700 pesos -a precios de hoy- por salir y regresar a la ciudad. Ese valor incluye la tarifa que se paga actualmente en la caseta que hay en sentido sur-norte.
Según el ministro Gallego, el peaje permitirá captar parte de los recursos necesarios para las obras de rehabilitación y ampliación de la autopista Norte desde la calle 190 hasta el puente del Común.
"El cobro será la mitad del valor que actualmente se exige a los vehículos en el peaje instalado en el sentido sur-norte, sobre esa misma vía", afirmó Gallego. El transporte público de Chía quedará exento de la tarifa de peaje.
A precios de este año, todo automóvil, campero y camioneta que sale de la ciudad paga 5.800 pesos, de tal manera que con el nuevo peaje, para estos automotores aplicaría una tarifa de 2.900 pesos.
En el extremo más alto del cobro están los camiones de seis ejes o más, que por el peaje actual pagan 30.600 pesos, lo cual indica que el precio para el ingreso a la ciudad sería de 15.300 pesos.
"Va a haber un peaje que vale la mitad del que está a la salida por la autopista y está exento el transporte público de Chía", indicó Gallego.
Según el Ministro, en una primera fase del proyecto esa vía tendrá dos carriles nuevos, para un total de cinco. Posteriormente, se realizarán las obras de puentes y viaductos que la vía requiere.
"Espero que en dos o tres semanas empiecen a rehabilitar esa carretera para que no se vuelva a inundar, para que todos esos huecos desaparezcan; y con la señalización y la iluminación adecuada quede una vía de acceso digna de la capital de la República", dijo el jefe de la cartera de Transporte.
Las obras, que tienen un costo de 450 mil millones de pesos, estarán a cargo de Devinorte, la empresa que tiene la concesión de la vía del peaje de salida hacia el vecino municipio de Sopó.
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