En su carácter de miembro del Comité de Administración y presidente del área comercial de BHP Billiton, Calderón tiene un punto de mira privilegiado sobre la economía mundial y sobre el mercado de productos básicos.
Al fin de cuentas, este economista de la Universidad de los Andes, quien fuera presidente de Ecopetrol, entre otros cargos, y cuya oficina está en Londres, es una de las seis personas claves en el funcionamiento de la multinacional más grande del mundo en el área de los recursos naturales no renovables.
En el año terminado en junio 30, BHP Billiton tuvo ventas de 59.500 millones de dólares, utilidades por 15.400 millones y su valor en bolsa alcanzó casi 225.000 millones de dólares. Dentro de los productos que explota están mineral de hierro, cobre, níquel, alúmina, manganeso, carbón, uranio, gas y petróleo, al igual que oro, zinc, plomo, plata y diamantes.
La empresa, cuya sede principal se encuentra en Australia, tiene 41.000 empleados, 61.000 contratistas y opera en 25 países incluído Colombia, en donde es dueña de Cerro Matoso y de una tercera parte de Cerrejón, entre otras.
¿Cómo ve las cosas?
Complicadas. A nivel mundial es la crisis mas grave de las últimas décadas y puede llegar a parecerse a la de 1929, sobre todo por la duración que va a tener. En el caso de los Estados Unidos, todo indica que se va a poder evitar, no una recesión, pero sí una depresión.
¿Qué impactos anticipa?
En el caso de Wall Street las cosas van a cambiar para siempre, no solo por los efectos de la nacionalización parcial, sino por la regulación más fuerte que viene. Por otro lado, el sistema fiscal estadounidense que ya venía recalentado por el tema de Irak va a tener nuevas obligaciones del orden del 10 por ciento del PIB. Por esa razón los americanos van a parecerse más a Europa de lo que eran antes.
Quiero decir que antes tenían una economía mucho más flexible, que había venido creciendo y que ha sido motor del mundo con deuda pública manejable, además de unos consumidores con muy poco ahorro y un sector financiero con mucha innovación. No obstante, todo eso se va a acabar. De manera que una de las repercusiones, es que la economía estadounidense no va a volver a crecer a los niveles de antes, sino que se va a volver como Europa: entre 1 y 2 por ciento al año.
¿Cómo le pega eso a economías como la colombiana?
Al cambiar esto lo único que nos salva un poco es que China va a seguir siendo el motor, pero no alcanza a jalonarlo todo. Eso ayuda, pero no alcanza a compensar y yo veo que se vienen unos ajustes muy difíciles. No obstante, el petróleo va seguir estando alto, porque existe un costo de extracción marginal originado en Canadá, que le pone al crudo un piso de 80 dólares el barril.
¿Y el carbón también va a ser producto de sustitución?
El precio del carbón está puesto en Europa por el sector eléctrico y su competencia con el gas que ya está ligado al petróleo. Entonces el precio del carbón no lo pone el precio marginal, sino su relación con el petróleo. Esto indicaría buenos precios para nuestras exportaciones de carbón.
¿Y el níquel?
Está complicado porque la demanda ha caído, especialmente por innovaciones tecnológicas en la fabricación del acero inoxidable.
El caso del oro, ¿lo ve bien?
El oro en estos momentos de crisis claro que funciona y va a seguir así.
¿Y en términos de exportaciones de manufacturas?
Yo creo que hay una desaceleración total. Lo que está claro es que los próximos diez años no tienen nada que ver con los últimos quince años.
¿Cómo golpea la situación a compañías mineras como la suya, que de alguna manera han estado en la cresta de la ola?
Para nosotros el impacto es limitado, así el precio de la acción haya sufrido igual que todas. Compañías mineras con una estrategia como la nuestra, que es la más grande del mundo, deben estar en todos los activos cuya extracción está en el primer cuartil de costos.
Dicho de otra manera, estamos en aquellas operaciones en las que el costo de producción está entre el 25 por ciento más bajo de las minas del mundo y eso es algo que nosotros seguimos mucho.
Eso lo que hace es que cuando los precios son muy buenos a unos le va muy bien, pero cuando los precios son malos podemos cubrir gastos operacionales. Es decir, la caja siempre es positiva y en estas crisis la caja se vuelve todo.
¿Cree que el famoso desacoplamiento sí existe?
Parcialmente sí. Mejor dicho, sin China e India no habría nada que hacer, pues la crisis mundial sería imparable. Pero China seguirá creciendo. El 90 por ciento del PIB de China es doméstico y el 10 por ciento de exportaciones netas. Las exportaciones que venían creciendo al 20 por ciento están en cero y por eso ellos no van a crecer al 11 por ciento anual, porque dos puntos se fueron a cero por el tema de la crisis.
Pero en el tema doméstico, con una situación fiscal súper fuerte que tienen, van seguir invirtiendo. Distintos organismos internacionales, como el Fondo Monetario, estiman que la inversión seguirá creciendo a niveles cercanos al 30 por ciento durante el 2009.
¿Esas dos economías están pasando de crecimiento hacia afuera a crecimiento hacia adentro?
Así es. Crecimiento endógeno autosostenible. China está construyendo ciudades del tamaño de Bogotá cada cuatro meses, que eso es algo que a uno no le cabe en la cabeza. China en estos momentos consume la mitad del cemento, del hierro, del carbón y del arroz del mundo cuando son el 25 por ciento de la población. O sea, que China, en lo que son sus materias básicas, va a seguir siendo un monstruo.
Eso es una buena noticia para América Latina en general...
Yo sí creo, pero para nosotros los colombianos hay un tema que mirándolo a largo plazo hay que tener en cuenta. La pregunta es cómo mirar más al Pacífico y resolver el cuello de botella de los puertos. Tal como van las cosas, China va a ser más importante para nosotros que Estados Unidos.
¿Qué potencial le ve a Colombia y en qué productos?
Yo aseguré que hay mucho gas desde que estaba en Ecopetrol. Lo que pasa es que durante casi 20 años no se perforó un pozo y así es difícil encontrarlo. Ahora afortunadamente están metidas compañías grandes, como Exxon, Chevron, Texaco y estamos nosotros. Sigo creyendo que hay un potencial importante en gas.
¿Cuál es el principal desafío en estas circunstancias?
El más ajustado de todos en América Latina es Perú, mientras el que va a recibir el mayor impacto de la crisis va a ser Argentina, que es el país con el futuro más incierto. Colombia sigue con una situación fiscal regular, pero esa nunca se ha arreglado del todo. Ahora para crecer necesitamos inversión interna, que el ahorro interno se canalice hacia inversión privada y no hacia gasto publico y eso lo veo complejo.
Colombia, ¿país minero?
¿Es Colombia un país minero?
Colombia es un país minero, aunque con una oferta exportable variada.
¿Va a ser más minero?
El país sigue teniendo potencial muy grande y hay que resaltar que se ha destacado en América Latina en temas de estabilidad y reglas de juego. Es que eso es tan difícil de hacer y tan fácil de arruinar, pero en Colombia hemos sido muy afortunados.
En contraste, Venezuela, Rusia o las naciones de África tienen un potencial monumental y cada rato cambian las reglas y salen las compañías despavoridas con razón. Porque usted hace una inversión y se quiere quedar 30 años.
¿Y petróleo?
No hay duda de que nosotros tenemos mucho petróleo, pero la geología nuestra hace difícil encontrarlo.
¿Otros minerales como cobre y hierro?
No hay cosas de escala, aunque puede que se descubran. Es principalmente en materia de carbón donde hay potencial para seguir creciendo.
Publicidad