La primera, es una guía para ayudar a los responsables de la toma de decisiones a evaluar si las normas sobre productos orgánicos y su procesado que se aplican en un país son equivalentes (no idénticas pero igualmente válidas) a otras normas sobre agricultura orgánica.
Esta herramienta facilita el comercio al tiempo que salvaguarda la producción orgánica en función de las condiciones socioeconómicas y agroecológicas locales.
Por su parte, Requisitos Internacionales para Organismos de Certificación Orgánica, es un listado mínimo de requisitos para las entidades certificadoras que permitirá la importación de productos certificados por los sistemas de control de los países.
Dichas herramientas son el resultado de seis años de trabajo en equipo de la FAO, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) y la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica (Ifoam).
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el comercio de productos orgánicos está creciendo a un ritmo de entre el 15 y el 20 por ciento anual, mientras son más de cien países que hoy exportan productos orgánicos certificados.
Sin embargo, el comercio de estos productos está obstaculizándose por la serie de normas, regulaciones y sistemas de evaluación.
Hoy funcionan más de 400 entes públicos y privados que operan en el mercado mundial de productos orgánicos. Los productos que son certificados como tales bajo un sistema no son fácilmente admitidos como orgánicos por otro. Ello origina numerosos inconvenientes y sobrecostos para los productores y exportadores que quieren vender en los mercados.
"En vez de perder tiempo, dinero y mercados en esta jungla de
normas y regulaciones, el ITF ha sentado las bases para una cooperación para los interesados en facilitar el crecimiento del sector orgánico", dijo un vocero de esta entidad.
El ITF defiende que el comercio orgánico esté basado en normas internacionales y en el principio de equivalencia, y que las entidades de certificación orgánica acuerden requisitos comunes.
En la actualidad existen dos normas internacionales para la agricultura orgánica: las directrices para la producción, procesado, etiquetado y comercialización de los alimentos producidos orgánicamente, del Codex Alimentarius y las Normas básicas del Ifoam.
www.unctad.org/trade_env/itforganic/publications/attfzdj8.pdf
En Colombia
45.386 hectáreas es el área destinada a la producción ecológica en Colombia, según repórte del Ministerio de Agricultura. Las mayores áreas están destinadas al cultivo del café; siguen las dedicadas a la actividad pecuaria y la siembra de palmitos, palma aceitera, pastos para ganado y aromáticas.
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