En un comunicado, la agencia explicó que su decisión refleja las dudas "sobre la capacidad de generar ingresos" del banco suizo en las difíciles condiciones financieras actuales, que probablemente "persistirán en sus mercados principales en el medio plazo".
S&P valora positivamente el plan de rescate del Gobierno suizo anunciado la semana pasada, que ayudará a mejorar la liquidez del banco y la confianza de los clientes y los inversores.
Sin embargo, pese al apoyo de las autoridades, la agencia observa que al banco le costará un tiempo reconstruir su reputación clave para su negocio de gestión de fortunas y acometer la reestructuración de su banca de inversión.
Según S&P, ello podría conllevar que durante una temporada el rendimiento del banco esté por debajo de sus competidores en la misma categoría 'AA'.
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