El inesperado incremento de las ventas reflejó la caída de los precios que ha seguido al aumento de las ejecuciones hipotecarias, y que ha puesto en el mercado más unidades a precios más asequibles.
El informe mostró que el precio medio de la vivienda bajó un 9 por ciento el mes pasado. Pero el aumento de las ventas como resultado de los precios más bajos podría ser pasajero ya que los bancos siguen restringiendo los préstamos, porque temen que las ejecuciones hipotecarias, que han alcanzado cifras sin precedentes en décadas, deprecien sus activos.
La mayoría de los analistas había calculado que el ritmo de ventas subiría de las 4,91 millones de unidades de agosto a 4,95 millones en septiembre. En un año el ritmo de ventas ha subido un 1,4 por ciento, el primer aumento interanual desde noviembre del 2005.
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