Los recursos provienen del bolsillo de los mismos ganaderos que han aportado su cuota parafiscal por la venta de carne y leche y que son administrados por Fedegán a través del Fondo Nacional del Ganado.
"Del total, 60 por ciento se destinará a cubrir los costos directos de la operación, mientras que el 40 por ciento restante son costos indirectos", señaló Luis Fernando Salcedo, gerente técnico de Fedegán.
Así, algo más de 6.000 millones de pesos se destinarán para financiar el pago de 2.600 vacunadores y 210 programadores que participarán en el ciclo y de la dotación necesaria de cada uno de estos, como son agujas, pistolas, instrumental y uniformes.
Además, se financiará la totalidad de la red de frío, es decir, se garantizará que la vacuna llegue en condiciones óptimas al momento de su aplicación, es decir, mantenida bajo condiciones de frío permanente, pues de romperse esta cadena, el insumo pierde totalmente su potencia, queda inútil.
Igualmente, se financiará todo el montaje tecnológico, computadores y programas de software alrededor del acopio de la información estadística.
El ciclo de vacunación contra la fiebre aftosa, que se inició este lunes en todo el país, será coordinado por líderes de 80 proyectos locales de vacunación, cada uno de los cuales está a cargo de los comités de ganaderos locales.
Durante este, los ganaderos pagarán un total de 850 pesos por dosis aplicada, lo que presume una recaudación de 17.850 millones de pesos, pues se estima que 21 millones de animales recibirán su dosis de vacuna antiaftosa, recursos que son recaudados por Fedegán.
Por su parte, las terneras entre los tres y los ocho meses de edad deberán vacunarse contra la brucelosis bovina, insumo que no tendrá ningún costo para el ganadero, pues su costo será subsidiado por el gremio ganadero, si se trata de la vacuna Cepa 19 de Vecol; en caso de hacerse con la llamada RB51, el gremio subsidiará hasta 750 pesos del valor de esta.
Por último, Salcedo destacó el alto grado de compromiso de los ganaderos para vacunar a sus animales, pues cuando comenzó el programa, en 1998, se vacunó algo menos del 50 por ciento del hato nacional, mientras que en el del primer semestre del 2008 se estima que el 95 por ciento de los animales fueron vacunados.
Hay multas por no vacunar
La vacunación es obligatoria y será responsabilidad de las organizaciones ganaderas, cooperativas y otras agremiaciones del sector que formen parte de la infraestructura técnica y administrativa establecida por la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán).
Para quienes no consideren importante esta jornada, el ICA estableció una serie de multas, que se impondrán teniendo en cuenta la infracción y el número de animales no vacunados o movilizados sin cumplir los requisitos sanitarios.
Se determinó que por cada animal no vacunado se multará con un salario mínimo diario (15.383,33 pesos) y por cada vehículo que transporte animales sin cumplir los requisitos sanitarios se penalizará con 50 salarios mínimos diarios (769.166,50 pesos).
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