Sistema económico globalizado
La crisis mundial que está generando la caída de la economía norteamericana, es una voz de alerta para que pensemos que el resto de países no podemos continuar como rueda suelta. Es urgente que se tomen medidas conjuntas tendientes a la creación de políticas globales que regularicen, tanto el comercio internacional, como las finazas globales y locales. Cada país tiene sus propias fortalezas y debilidades, las cuales deben ser tenidas en cuenta al implementar un nuevo sistema económico globalizado.
Dejar a la deriva o a los vaivenes del libre mercado las economías, permite que algunos gobiernos se hagan muy dependientes de otros. Estados Unidos, la superpotencia que todos considerábamos blindada y segura, nos hizo ver lo frágil del sistema económico global. Ya se han estudiado suficientemente las causas del desplome económico. Es hora de buscar una solución conjunta donde se estudien la interdependencia de todas economías, basada en las particularidades de cada país y su manera de establecer políticas concertadas para un fortalecimiento regional y mundial. Se deben intercambiar bienes y servicios. Participación en las tecnologías de punta y generación de innovadores sistemas de intercambio donde se unifique el desarrollo sostenible. Los gobiernos que se adelantan a las crisis son los que en un futuro se verán menos afectados por situaciones como la que estamos viviendo hoy en día.
Economistas mundiales han anunciado reiteradamente en peligro de una falta de reglamentación financiera y económica. Un consumismo desmedido, y el otorgamiento de créditos sin un estudio real de la capacidad de pago creó una sobredemanda, y por lo tanto un aumento en los precios de los productos. La libre competencia no regulada hizo desaparecer pequeñas y medianas empresas, fomentando el desempleo con la consiguiente pérdida del poder adquisitivo familiar de un alto porcentaje de la población.
Cuando el sistema financiero no crece a la par con la creación de empresas y la productividad induce a una economía inflada, pues no está sustentada en el sector real y más temprano que tarde llega el colapso general.
Pedro Elías Acevedo P.
Profetas retroactivos
En crisis financiera, como la actual, siempre aparecen unos seres superiores que, con su imperturbable cara, anuncian a los cuatro vientos que "ellos sabían que esto iba a suceder" y, en los casos más extremos dicen "que, además, ya lo habían dicho".
Es decir, aparecen los profetas retroactivos, como los llamo yo. Y, claro, es más fácil predecir el pasado que el futuro, eso lo sabemos todos. Lo que resulta increíble no es la aparición de estos profetas retroactivos sino que, debido al desorden que genera una crisis financiera en la mente de muchos, especialmente en los medios de comunicación, se les otorga amplio espacio para demostrar sus capacidades analíticas.
Y esto sucede en todo el mundo, no es un fenómeno local, pero resulta menos fácil aceptar la aparición espontánea de estos profetas coyunturales que analizan profundamente el huracán financiero a miles de kilómetros del epicentro. Porque sí existen analistas económicos internacionales que durante meses y años han criticado los sistemas financieros internacionales con estudios fundamentados y rigurosos de estos temas, pero son muchísimos menos que los miles de profetas retroactivos de última hora.
En fin, los hemos visto aparecer en medio de los huracanes financieros, y los hemos visto desaparecer lentamente cuando se los lleva el viento.
Paul Weiss Salas
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