La reducción del PIB no fue tan intensa como preveían los analistas privados, que esperaban una caída de 0,5%. En cualquier caso, sí es intensa respecto del segundo trimestre, cuando el PIB había aumentado 2,8%.
Según el departamento de Comercio, las causas del descenso se deben a una caída del gasto de los consumidores y las empresas y de la actividad inmobiliaria, compensada en parte por el crecimiento de las exportaciones y del gasto estatal.
El gasto de los consumidores, el principal estímulo de la actividad económica cayó 3,1% en el trimestre, con un desplome de 14% del consumo en bienes durables, como automóviles.
La Casa Blanca reconoció que las cifras negativas del PIB reflejan las dificultades de la economía estadounidense, pero aseguró que la administración trabaja para volver al crecimiento y a la creación de empleos de aquí a los primeros meses de 2009.
"Las cifras del PIB publicadas hoy son bajas, pero no eran inesperadas", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.
"El presidente actúa vigorosamente para hacer retornar la economía al crecimiento y a la creación de empleos de aquí a los primeros meses del año próximo", afirmó.
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