Los dirigentes anticiparon que no se cumplirá la proyección de Anfavea (Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores) de vender este año 3,06 millones de unidades (algunos estiman que caerá a 2,7 millones), y la mayoría augura seis meses difíciles para la industria.
Sin embargo, afirmaron que la retracción tendrá dimensiones mucho menores a las de Estados Unidos y Europa.
Debido a la crisis, la sudcoreana Kia Motors congeló el proyecto de instalar su primera fábrica en Brasil. Mientras, General Motors, Fiat, Honda y Volkswagen anticiparon licencias colectivas extraordinarias a fin de año para un total de más de 15.000 trabajadores.
Pese a todo, la industria instalada en el país confirmó su previsión de inversiones de 23.000 millones de dólares hasta 2010 para llegar a 2013 con capacidad de fabricar 6 millones de unidades.
El promedio diario de ventas cayó 1,9 por ciento en octubre (contra igual mes del 2007) por la escasez de crédito. La cifra bajó en total 3,6 por ciento hasta el viernes, comparado a octubre del año pasado, precisó Marcos Munhoz, director de ventas de GM do Brasil.
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