El investigador aprovecha elementos orgánicos, químicos y biológicos para mejorar la estructura del suelo y asegurar su sostenibilidad. Es decir, que cumpla con la conservación de una de las principales características: la estructura.
La recuperación del suelo es una tarea de vital importancia por tratarse de un recurso no renovable. Además, es un trabajo básico que debe hacerse para la producción de cultivos, la obtención de alimentos, de fibras y de biocombustibles, entre otros productos.
En Colombia se ha llegado a un estado de degradación física de los suelos, en el cual los cultivos no responden a la aplicación de fertilizantes y otros requieren de altos costos energéticos para alcanzar las cosechas, generando sobre costos de producción.
De acuerdo con esta investigación, un proceso de recuperación de suelo puede tardar entre cinco y diez años, dependiendo el grado de deterioro en el que se encuentre el territorio, y de la estrategia que se utilice para revertir la situación desertificación.
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