El BCE, que había hecho de la lucha contra la inflación su caballo de batalla hasta hace unos meses, ve ahora un riesgo de deflación, combinada a la recesión.
Su presidente, Jean-Claude Trichet, explicó que el BCE prevé que la recesión en la Eurozona (que empezó oficialmente en el tercer trimestre del 2008, al acumularse dos ejercicios de crecimiento negativo), se prolongue durante todo 2009.
El Producto Interno Bruto (PIB) de la Eurozona registrará en 2009 una contracción de 0,5 por ciento, según las proyecciones del organismo.
Por su parte, el Banco de Inglaterra aplicó una reducción de las tasas de interés de un punto porcentual, hasta 2 por ciento, su nivel más bajo desde la Segunda Guerra Mundial.
Gran Bretaña podría entrar en recesión en el cuarto trimestre del año y su moneda, la libra esterlina, alcanzó ayer su nivel mínimo frente al euro, a 1,1499, desde la creación de la moneda única europea en 1999.
Suecia, por su parte, recortó 1,75 puntos porcentuales, hasta 2 por ciento, sus tipos de interés.
Las firmes maniobras de los bancos centrales pretenden limitar los efectos desastrosos de la crisis, pero ésta sigue cobrándose miles de víctimas, empresas y trabajadores.
El segundo mayor banco de Suiza, Credit Suisse, registró pérdidas de 2.470 millones de dólares en el cuarto trimestre de su ejercicio y prevé suprimir 5.300 puestos de trabajo.
El promotor español Metrovacesa anunció haber llegado a un acuerdo entre la familia Sanahuja, hasta ahora su principal accionista, y los bancos acreedores, que se harán con una participación del 54,75 por ciento del capital del grupo inmobiliario, que está ahogado por las deudas.
En Brasil, los fabricantes de automotores registraron una fuerte caída de su producción de unidades en noviembre, de 34,4 por ciento con respecto al mes anterior.
Por su parte, General Motors, Ford y Chrysler, acudieron ayer de nuevo al Congreso para pedir una ayuda de 34.000 millones de dólares y evitar la quiebra.
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