La delegación estadounidense encabezada por el secretario del Tesoro, Henry Paulson, presionó para evitar que el yuan, la moneda china, siga debilitándose como en los últimos tiempos, lo cual da ventajas competitivas a las exportaciones del país asiático.
Los interlocutores chinos hicieron hincapié en los desafíos a los que se enfrentan, pero también reafirmaron su compromiso en proseguir la reforma monetaria.
Las preocupaciones van en aumento en el extranjero ante el temor de que China congele su reforma monetaria, es decir, que mantenga o devalúe el yuan, con el fin de impulsar sus exportaciones, en retroceso debido a la caída de la demanda internacional.
El DEE fue lanzado en 2006 para debatir los diferendos de estas dos potencias.
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