"La administración de empresas es una carrera que permite a partir de una buena gestión agregar valor tanto a los individuos como a la sociedad. Sin ser una carrera social, su sentido es generar valor", así define Ana María Ovalle Abello, la Mejor Estudiante de Premios PORTAFOLIO, su pasión por la profesión.
Tiene 22 años y acaba de graduarse en la Universidad de Los Andes, pero desde hace unos meses trabaja con la compañía B-logic, donde es consultora júnior. Para ella, estos últimos meses han sido movidos por el grado y por haber ganado el Primer puesto nacional en Examen de Estado de Calidad de la Educación Superior Ecaes. Por eso, la Facultad de Administración le otorgó una beca en uno de los programas de postgrado.
Ana María siempre fue la 'pila' de la clase, lo dice el promedio de su carrera de 4,63 y otros logros como el Magna Cum Laude en Administración de Empresas, otorgado a estudiantes de pregrado cuyo promedio de la carrera es uno por ciento más alto del promedio histórico de los graduandos de su facultad en los últimos 5 años. Así mismo, su proyecto de grado titulado 'Percepción de ahorro en los precios en combo', dirigido por el profesor Gabriel Pérez Cifuentes, PhD.en Marketing de Tulane University, fue calificado con 5,0 y será publicado en la serie Mejores Proyectos de Grado de su facultad.
También recibió la distinción del Consejo Estudiantil Uniandino, 'Reconocimiento especial en la categoría académica', por exaltar el nombre de los estudiantes con su excepcional desempeño.
Y es que Ana María sostiene que para ser un buen estudiante hay que estar realmente comprometido con el aprendizaje en todo el proceso. "Desde cuando uno llega a la universidad y conoce muy poco: es sacar el libro de la biblioteca y empezar a familiarizarse con todo. Es conocer las herramientas que ofrece la universidad a los alumnos y recurrir a los profesores", comenta. Eso no es todo, también fue monitora de varias materias como finanzas, operaciones y logística, modelos y optimización e historia del desarrollo empresarial colombiano. "Más allá del gusto personal, es poder transmitir lo que uno aprendió en clase. Es compartirlo para que otros puedan aprender".
"En la medida en que las clases exijan cosas, uno como estudiante puede ir más allá, explorar el conocimiento y no quedarse en la tarea".
De su trabajo como consultora, Ana María dice que esta etapa de la vida es aprender y enfrentarse a ser adulto: "es la oportunidad de utilizar las herramientas de lo que uno vio en la universidad, aplicarlo a las características de la vida real, en el apoyo a los procesos de los clientes".
Concluye que en Colombia hay muchos empresarios admirables, capaces de salir adelante, "pero también admiro a mis profesores porque apoyan el desarrollo de los alumnos".
Publicidad