Últimas Noticias de Economía y Negocios de Colombia y el Mundo

Martes 14 de Febrero de 2012

¿Cultura de la muerte (Bis)?

Carlos Lozano, director de Voz Proletaria, y el periodista Jorge Enrique Botero han llamado la atención sobre la 'indefesión' de los guerrilleros de las Farc bombardeados en sus campamentos por nuestras FF.AA. Más allá de cómo ambos se sitúen frente a ese movimiento guerrillero, el planteamiento merece ser examinado.

No se limita a comprobar una simple relación de fuerzas (presunta ventaja estratégica de un ataque cielo-tierra sobre tropas de tierra), sino que trae a colación una dimensión ética. Hasta qué punto la Seguridad Democrática, apoyada por el 80% de los colombianos y qué tanto ha mermado el nivel general de violencia, también genera su propia violencia? ¿Damos por descontada la necesidad o conveniencia de 'acabar' con el enemigo, mientras no ice una bandera blanca? ¿Caben estas consideraciones, tratándose de un grupo sanguinario, corrupto y desacreditado como las Farc?
Desde luego que sí. En palabras de la entonces ministra de Defensa Nacional, Marta Lucía Ramírez el día del Referendo (25/10/03), es tan lamentable la muerte en combate de un guerrillero adolescente como la de un joven soldado o policía.

Todos somos iguales ante Dios y quien toma las armas contra su país, en circunstancias distintas bien habría podido servirlo. Pueden convivir corrupción, crímenes de lesa humanidad y fe sincera en el dogma marxista y la desastrosa 'combinación de formas de lucha'. Combatir agresivamente a la guerrilla no implica dar tratamiento de 'desechables' a sus integrantes, incorporados a una burocrática estructura político-militar y casi todos desprovistos de capacidad decisoria (El Orden de la Guerra, pp. 41-54, Juan G.

Ferro y Graciela Uribe, 2002). Tampoco significa aniquilarlos, como lo aclaró contundentemente el viceministro de Defensa Sergio Jaramillo.

El ministro Santos ha sido enfático en anteponer 'la vida' a 'la muerte', incluido el interés de capturar guerrilleros susceptibles de colaborar con la resolución del conflicto. Todo ello milita a favor de operaciones militares 'focalizadas' o 'quirúrgicas' antes que de destrucción masiva. Al tiempo, es requisito ineludible velar por su éxito y la integridad física de quienes en ellas participen. Para muchos, ésta se protege apuntando al mayor número posible de bajas enemigas 'al por mayor'.

El planteamiento es insostenible. El fallido rescate del gobernador Guillermo Gaviria y ex ministro Gilberto Echeverry (6/5/03), en donde ambos murieron, aleja las soluciones de fuerza allí donde haya secuestrados. También puede llevar a las Farc a usar a estas personas y otras igualmente 'sensibles' (ejemplo: la guerrillera neerlandesa Tanja Nimeijer) como 'escudos humanos' para obviar bombardeos mortíferos a sus campamentos -a la manera de Saddam Hussein antes de la primera Guerra del Golfo- o cobrárselos caro al Gobierno. Como evitar la muerte de dichas personas es requisito político u obligación ética, se imponen opciones militares más sofisticadas. En cuanto más acorraladas, infiltradas y electrónicamente interceptadas estén las Farc, más oportunidades habrá para enfrentarlas con inteligencia, ingenio, eficacia y un umbral de humanidad, a la manera de la exitosa 'Operación Jaque'.

tomasuribemosquera@gmail.com

Publicación
portafolio.co
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
12 de diciembre de 2008
Autor
TOMÁS URIBE MOSQUERA Consultor internacional

Publicidad