Parte de los 192 kilómetros que separan a Medellín de la zona donde se gestará el proyecto energético más importante del país llamado Pescadero-Ituango son hoy toda una trampa mortal.
Es tal el deterioro de la vía hacia el megaproyecto hidroeléctrico, que la Gobernación de Antioquia echó mano de la urgencia manifiesta para intervenir varios puntos de esa vía, entre ellos, el sector El Barro, zona en el que, dos taludes de tierra están a punto de caer sobre una cuenca hidrográfica que atraviesa San Andrés de Cuerquia, cuyo casco urbano estaría amenazado por la posibilidad de un represamiento.
"Por todo se tomó la decisión de la urgencia manifiesta para realizar las obras necesarias cuanto antes", dijo el secretario de Infraestructura de Antioquia, Mauricio Restrepo.
Intentar llegar por carretera desde la capital antioqueña hasta Ituango, el municipio más cercano a las tierras que inundará el río Cauca para darle vida al proyecto energético, es toda una odisea por el barro, las piedras y el riesgo de caer a un precipicio en cada curva.
Mientras llegan las inversiones que, seguramente, traerá el megaproyecto, los pocos que se atreven a viajar hacia esta zona lo hacen en buses que toman entre ocho y diez horas para llegar hasta Ituango, si el vehículo no queda atrapado en alguna trampa de lodo.
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