Que los propósitos de fin de año no se queden solo en eso. ¿Por qué no empezar de una vez con un programa de ejercicio o la dieta en la que tanto se ha empeñado para bajar esos kilos de más? También le vendría bien dejar de fumar, ahorrar, prepararse más para escalar en el trabajo y, por qué no, planear con todas las de la ley sus próximas vacaciones.
Las vacaciones de sus sueños, otra prioridad
Que preparar sus vacaciones no sea una maratón. Es bueno pensar a qué sitio le gustaría viajar y qué presupuesto requiere para empezar a ahorrar.
Conviene empezar por darle una revisada a las páginas de turismo en Internet para tener una idea de los precios, itinerarios, hoteles y sitios de interés para recorrer. Es más, a través de la red puede hacer las reservas y comprar los tiquetes, directamente con la aerolínea.
Para información sobre los destinos puede ver Expedia (www.expedia.com), Travelocity (www.travelocity.com) y LonelyPlanet (www.lonelyplanet.com), los cuales cuentan con guías de viajes muy completas, en las que se puede ver cuáles son las principales atracciones de los sitios, qué restaurantes recomiendan, qué debería visitar de la ciudad y cuál es su historia.
Hay que buscar también otros datos como el cambio de moneda, el voltaje que tienen (para saber si los aparatos que uno lleva se pueden conectar allá) y lo más importante, conseguir mapas.
El resto son los hoteles, de los que puede obtener datos a través de Google, el clima a través de www.weather.com.
Una vez listo el plan, saque cuentas y a ahorrar.
Un plan de actividad física
Moverse no solo ayuda a mantener el peso ideal, sino que mejora la salud desde todo punto de vista.
Pero los sedentarios por naturaleza deben practicarse una evaluación médica previa antes de empezar a practicar cualquier deporte para verificar su condición física y saber qué tipo de ejercicios les convienen. Caminar, nadar, correr o montar en bicicleta son los más aconsejados. La intensidad y duración pueden ir aumentando semana por semana.
Es probable que en un principio se desanime, pero no baje la guardia ni le dé espacio a la pereza, siga con su programa hasta hacer de él un hábito. Después el cuerpo mismo le pedirá actividad.
Es importante que sepa que cualquier movimiento que tenga un gasto de energía mayor que en reposo se considera actividad física: caminar, bailar, regar el jardín, sacar el perro a pasear, subir escaleras o jugar voleibol. Así que si lo suyo no es el gimnasio, hay un mínimo de actividades que puede realizar para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Por lo menos 30 minutos de actividad física al día de intensidad moderada, hecha de forma continua o acumulada todos los días o mínimo cinco a la semana, tiene un impacto importante en la salud.
Eso no es todo: acumular movimiento aminora el estrés, además, tiene un impacto sobre el colesterol, la hipertensión y la diabetes.
Adiós a los kilos de más
La idea no es matarse de hambre, ni estar calculadora en mano sumando calorías en cada alimento que se consume, basta con algunos trucos como reducir la cantidad de grasa en los alimentos o reemplazar el azúcar por especies como canela, nuez moscada, vainilla o almendra, y eliminar los ingredientes que no aportan nutrientes sino solo calorías.
En las preparaciones puede cambiar los fritos por las preparaciones a la plancha, al vapor o al horno. Los vinagres son bajos en calorías y se convierten en el condimento ideal para ensaladas y salsas.
Pero, además de la dieta, hay distintos tratamientos de los que hay que informarse bien y con un especialista. Es el caso de la mesoterapia, una técnica utilizada para la reducción del peso y celulitis, con infiltración de colágeno, vitaminas y reafirmantes. La carboxiterapia, otro tratamiento que disuelve la grasa localizada facial y corporal a través de la infiltración de dióxido de carbono por vía subcutánea.
La vacumterapia es una técnica de succión que mueve la grasa. Sirve para moldear el cuerpo y reducir medidas.
Es hora de tomar conciencia de que el sobrepreso predispone a enfermedades graves como diabetes, hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, dislipidemia o aumento del colesterol, osteoartritis y degeneraciones articulares, apnea del sueño y hasta cáncer.
Anímese a dejar de fumar
Para nadie es un secreto que el cigarrillo solo trae problemas para la salud. Si no ha podido solo, pida ayuda. Quien apoye a alguien que quiere dejar de fumar, debe ponerse en sus zapatos, no regañarlo, ni darle argumentos como la cantidad de plata que gasta en cigarrillos o el daño que le causa a su salud. Todo eso él ya lo sabe.
El fumador lo deja mucho más fácil si tiene la oportunidad de hablar con personas que ya hayan dejado el cigarrillo. Si está ayudando a otro, no deje de decirle lo orgulloso que está del esfuerzo que está haciendo.
Cuando una persona quiere dejar de fumar, el soporte de su familia o de sus amigos es de gran ayuda.
Si es muy difícil la tarea, puede acudir a tratamientos como los que ofrecen los sustitutos de la nicotina o los medicamentos. Estos harán más fácil el proceso, pues evitan los síntomas de síndrome de abstinencia (irritabilidad, taquicardia, dificultad para concentrarse, fatiga, insomnio, mareo, ansiedad, inquietud, apetito incontrolable, dolor de cabeza, ganas irresistibles de fumar).
Lo cierto es que después de apagar el cigarrillo definitivamente obtendrá más que beneficios para su salud cardiovascular y sus pulmones. Dejarlo detiene el envejecimiento prematuro de la piel y la aparición de arrugas, que se originan por falta de oxígeno y presencia de radicales libres.
Siempre hay que estar actualizado
El mercado laboral es cada vez más exigente: por lo que el título universitario no es suficiente. Se requiere una especialización, ojalá un máster y saber hablar por lo menos dos idiomas.
Para obtener mejores logros y ascensos al interior de una compañía es necesario vivir siempre actualizado. Así que si aún no lo ha hecho, es hora de empezar a buscar alternativas para prepararse, bien sea en el país o en el exterior. Encontrará opciones en distintas universidades que puede consultar en Internet.
También debe 'sacar cuentas'. Si necesita un crédite, mire otras alternativas a los bancos como l Icetex o Colfuturo.
No es el cargo el que define a un empleado sino su conocimiento.
Pero la verdad es que hay un punto para contemplar y es la edad.
Por ejemplo, hacia los 27 años, el profesional adquiere experiencia, con seguridad piensa en hacer una especialización o en cambiar de puesto o en buscar una promoción al interior de su empresa. Luego puede pensar en volverse más estratégico, pero siempre debe evaluar sus debilidades con objetividad para saber en qué necesita capacitarse.
Esta vez sí es obligatorio ahorrar
Nunca es tarde para empezar a ahorrar para las 'vacas flacas'. Y si le quedó algo de dinero después de esta Navidad, pues llegó la hora de hacerlo.
De lo que se trata es de tener un ahorro para el futuro, así que conviene hacer cuentas desde ya, pensando en la proporción real de la plata que va a recibir en los próximos días.
Es el momento de evaluar qué necesidades son en realidad imprescindibles y cuáles se pueden pagar de verdad. La recomendación: el nivel de endeudamiento debe ser racional, aunque siempre debe haber un espacio para la diversión.
Como durante todo el año se presentan imprevistos conviene tener un colchón de por lo menos el 3 por ciento del salario, aunque lo ideal es el 10.
El primer paso: hacer un flujo de caja para ver en qué se pueden reducir gastos y así empezar el ahorro. Una proyección mensual es indispensable, separando gastos fijos (mercado, cuotas, servicios, transporte diario, colegio) y otros variables, como los antojos (en comidas, ropa, paseos). Cabe recordar que de acuerdo con las medidas que tome, podrá vivir el futuro con tranquilidad.
Puede invertir en acciones o en alternativas más seguras como CDT.
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