Fue una carta que los fanáticos de Apple habrían preferido no recibir. Y es que durante años, la suerte de la compañía responsable de productos tan exitosos como el computador Mac, el reproductor de música digital iPod, o el celular iPhone, ha estado atada a los deseos de su fundador, Steve Jobs. Pero ahora está claro que el mismo visionario que creó la empresa a finales de la década de los setenta, tiene problemas serios de salud.
Así lo dejó en claro el propio Jobs en una carta abierta, en la que se refirió a los rumores sobre su bienestar. Y es que estos no habían hecho más que aumentar, desde cuando a mediados del año pasado el Ejecutivo apareció con un semblante pálido y flaco, en un evento público. Para muchos, el cáncer de páncreas que afectó al directivo en el 2003, estaba de vuelta, con devastadoras y, posiblemente, fatales consecuencias.
Pero ese no es el caso, sostuvo Jobs. En su misiva, afirmó que su pérdida de peso tiene que ver con una pérdida de balance hormonal, con lo cual su cuerpo no absorbe las proteínas que necesita. Pero ahora que los médicos han identificado la causa, dijo, comienza un lento proceso de restablecimiento que puede tomar varios meses.
Así las cosas, quien ha sido el alma de Apple no estará en una cita programada para hoy, en la que la empresa normalmente presenta sus novedades tecnológicas para la primera mitad del año. Debido a ello, las expectativas no son las mismas; aunque bien los mercados reaccionaron positivamente a la noticia, pues las acciones de la compañía californiana subieron al alza. La razón es que, a pesar de la confirmación de que Steve Jobs está enfermo, hay posibilidades de que se recupere y vuelva con la energía de siempre, en corto tiempo.
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