El Gobierno propuso un cambio racional de las bombillas tradicionales o incandescentes por las ahorradoras o lámparas fluorescentes compactas, que llegan a durar más del 60 por ciento que una bombilla normal.
Un primer balance de esta iniciativa es el realizado por el grupo de
trabajo para el Uso Racional de la Energía (en el que participan funcionarios del Ministerio de Minas y Energía, de las entidades adscritas a este, así como otros ministerios y la academia) que se encuentra recopilando información del comportamiento en las ventas de las bombillas incandescentes y de las ahorradoras durante los últimos cinco años, la cual es aportada por los principales distribuidores en el país.
Además, el mismo grupo está en proceso de análisis de las más de 44.000 cuentas de energía que pagan las entidades públicas, con el fin de medir el impacto de la medida en el sector. Una vez se tenga compilada dicha información, se harán visibles las estadísticas.
Cabe destacar que las entidades públicas están obligadas a cumplir con el Decreto 2331, por lo que se ha planeado una auditoría de seguimiento que se ejercerá desde principios del 2009, cuyos resultados serán remitidos a los entes de control.
Por otra parte, aún no se ha estudiado qué tipo de sanciones se aplicarían a los particulares a partir de la fecha de vencimiento del plazo establecido para el cambio de bombillas.
La medida en cifras
Si cada uno de los 8 millones de hogares colombianos efectuaran un uso conciente de la energía, se lograría dejar de quemar por día, cerca de 47.000 toneladas de carbón, esto tan solo en una de las termoeléctricas del país. Sobre cálculos como este se basó la propuesta.
Esto lleva a pensar que en un año se dejarían de consumir más de 17 millones de toneladas de carbón, eliminando así la emisión al aire de más de 2,5 millones de toneladas de CO2, uno de los principales gases invernadero causantes de los males que aquejan al mundo actual y que desencadenan una serie de complicaciones climáticas para el planeta.
En términos económicos se puede decir que, si cada uno de los cerca de 44 millones de habitantes que según el Dane hay en Colombia tuvieran una bombilla ahorradora, se economizaría por usuario 470 Kilovatios-hora (KW/h) de su consumo normal, lo que al sistema de generación nacional de energía le significarían unos 701 KW/h.
Así, el ahorro en generación sería de 30.844 Gigavatios-hora (GW/h), que es más de la energía que pueden almacenar todos los embalses nacionales.
Es de recalcar que toda medida o esfuerzo debe ser reforzado por estrategias de sensibilización y de manejo adecuado de los desechos abriendo un verdadero espacio de reflexión y aprendizaje.
Programas y campañas
A partir de la expedición del decreto, las electrificadoras colombianas, como Epsa y Empresa de Energía del Pacífico, desarrollaron productos para sus clientes, en este caso, la venta de bombillos ahorradores para usuarios residenciales o la sustitución de fuentes de iluminación de baja eficacia lumínica para sus cuentas del sector oficial.
Es así que el programa 'Enciende tu ahorro', permitió que la comunidad vallecaucana adquiriera las bombillas a un costo asequible y que las pagaran a través de su factura de energía.
Igualmente, las grandes empresas recibieron asesoría y venta de sistemas de iluminación con fuentes lumínicas de la más alta eficacia y calidad, explicó Óscar Andrés Cabanillas, jefe de Mercado Liberalizado de Epsa E.S.P.
Otra experiencia es la de Electrificadora de Santander, Essa, que estableció una alianza estratégica con los establecimientos de electrodomésticos y productos eléctricos, facilitando la adquisición de las lámparas fluorescentes con el programa 'Essa en casa', que entregó paquetes de bombillas fabricadas por General Electric, financiándolas en plazos de 6 a 12 meses.
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