El efecto sobre el sector automotor ha sido un aumento en los costos de las ensambladoras y los importadores, que deben desembolsar más pesos para pagar los dólares, y por tanto aumentan los precios al consumidor.
La situación cambiaria actual plantea el interrogante de si el aumento de precios, que incluye a los vehículos nacionales, profundizará la caída que ha tenido en los últimos meses el mercado automotor.
Así mismo, si continuará el mayor peso de los importados sobre las ventas totales. Por ahora sí, pero es probable que a medida que transcurran los meses se reduzca.
Por ejemplo, en noviembre pasado, el 62,9 por ciento de los vehículos vendidos en el país a detal correspondió a esos modelos, porcentaje que según la consultora Econometría no se aleja mayormente del observado en los cinco meses anteriores (63,5 por ciento) y los dos últimos años (63,7 por ciento).
El presidente de GM Colmotores, Santiago Chamorro, no obstante, señala que en su empresa el nivel de producción local está entre 65 y 70 por ciento y la idea es llevarla este año a 75 por ciento.
"Aunque ahora sube la producción nacional, en épocas de revaluación no podíamos dejar de aprovechar la coyuntura, aunque hacemos todo lo posible para ofrecer producto nacional", agregó el empresario.
El directivo estima que los precios de los autos nacionales deben ser atractivos para el consumidor, ya que a pesar de que los importados suban de valor siempre serán una competencia importante. Por tanto, no deber ser el único escenario sobre el cual los productores nacionales deban manejar sus expectativas de ventas.
El presidente de Sofasa Renault, Germán Calle Sánchez, dice que las expectativas de su empresa para este año a nivel de industria es que se coloquen unas 200.000 unidades, con una reducción de 21.000 con relación al 2008. La proyección preliminar de la compañía es que se vendieron en el país cerca de 221.000 carros el año pasado.
"Aún así, Renault tiene una expectativa de participación del mercado del orden del 16 por ciento en el 2009, lo que representaría un crecimiento de 3 puntos porcentuales con respecto a 2008", agrega.
De los 28.730 autos que colocó Sofasa Renault en el 2008, el 60 por ciento los importó y el 40 por ciento los produjo en su planta de Itagüí (Antioquia).
¿A qué atribuye el buen momento que tuvieron en 2008 los vendedores de carros importados? "Especialmente a la revaluación del peso frente al dólar que durante buena parte del año se presentó, favoreciendo a los importadores que no tienen valor agregado nacional y sus costos son prácticamente en divisas".
El directivo también considera que dado el comportamiento de la moneda estadounidense en los últimos meses y la proyección de un dólar fuerte para 2009, se revertirá el comportamiento del mercado automotriz y se verá favorecida la producción nacional.
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