Sin embargo, ya está listo el borrador del decreto según el cual la decisión de si un estudiante pierde o no el año sería de autonomía de cada colegio.
"(Los establecimientos educativos definirán) el número de áreas con el que un educando puede ser promovido al grado escolar siguiente del que cursa", indica el documento. El Gobierno decidió dejarlo hasta el 2010 para dedicarse este año a hacerle pedagogía a esta nueva forma de evaluación.
¿Con números o letras?
Para el Ministerio existirá una escala de calificación de excelente, sobresaliente, aprobado y no aprobado, pero cada institución podría escoger si los sigue evaluando con letras o con números.
"Para la expedición de certificados e informes de evaluación por periodo y finalización de año, los establecimientos educativos deben homologar el sistema de evaluación de aprendizaje institucional con la escala nacional", propone el texto.
Entre las opciones que puede desarrollar una institución estarían, incluso, que se haga una evaluación por etapas, es decir, que un colegio podría decidir que allí no perderán el año los estudiantes de primero a tercero de primaria.
Según Francisco Cajiao, experto en evaluación, esquemas similares se usan en países como Finlandia y buscan respetar la diversidad y hacer que los colegios se enfoquen en la calidad educativa de los niños y no en cumplir una norma.
"Otro cambio importante es que ahora los colegios tendrían libertad de integrar asignaturas de acuerdo con los estándares sin que la Ley les mande lo que deben ver, porque encontramos que los niños estaban viendo currículos demasiado cargados, a veces con 14 asignaturas en primaria", dijo.
El debate a este decreto borrador estará abierto hasta finales de enero y en febrero se conocerá el documento definitivo.
Durante el 2008, el Ministerio de Educación promovió una discusión para cambiar el decreto 230 que reglamenta que solo el 5 por ciento de los niños de un curso podrían perder el año.
Para muchos colombianos esto bajaba la calidad educativa pues los colegios se veían obligados a promover al siguiente curso a niños a pesar de sus malos resultados académicos.
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