Los chequeos generales están indicados tanto en personas con síntomas como en las que se sienten perfectamente sanas. Cabe recordar que hay males que son silenciosos.
Una evaluación general permite diagnosticar enfermedades en fases iniciales y adoptar medidas a tiempo, así como evaluar factores de riesgo.
Los hombres deberían practicarse las siguientes pruebas de diagnóstico: colesterol, a partir de los 45 años. Si fuma, tiene diabetes, o si en su familia existen enfermedades del corazón, hay que revisarlo a partir de los 20 años; presión arterial, por lo menos cada dos años; prueba de detección de cáncer colorrectal, a partir de los 50 años; diabetes, si tiene la presión o el colesterol altos.
Si el paciente se ha sentido recientemente decaído, triste o desesperado durante dos semanas continuas, debería hablar con su médico para evaluar la posibilidad de que se someta a algunas pruebas para detectar depresión.
Otro es el caso de los exámenes para identificar enfermedades venéreas y una prueba de sida. Eso sin contar con detección de cáncer en la próstata (prueba de antígeno específico de la próstata o el examen rectal digital).
Para el caso de las mujeres se recomienda la mamografía cada año o dos, a partir de los 40.
Igualmente, la prueba de Papanicolaou, entre cada año a cada tres años, si es sexualmente activa o tiene más de 21 años.
Nunca está de más revisar el colesterol con regularidad a partir de los 45 años. Si fuma, tiene diabetes, o si en su familia existen enfermedades del corazón, hay que hacerlo a partir de los 20 años.
Como en el caso masculino, también debe examinar su presión arterial y practicarse una prueba de detección de cáncer colorrectal a partir de los 50 años.
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