"Los tramos en Bolivia Roboré-El Carmen y El Carmen-Arroyo Concepción que forman parte del Corredor Vial Bioceánico Santa Cruz-Puerto Suárez, serán entregados por la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC)", afirmó el Ministerio boliviano de Obras Públicas.
Los mandatarios se reunirán primero en el poblado brasileño de Ladário, en el estado de Mato Grosso, en la frontera con Bolivia, donde firmarán acuerdos para construir una carretera boliviana y luego se trasladarían al poblado boliviano de Roboré, para la recepción de las dos vías.
El vicepresidente Alvaro García boliviano declaró ayer que "con Brasil tenemos una agenda muy amplia en la que los temas energético y comercial son importantes. Las reuniones y los diálogos entre ambos presidentes giran en torno a esa agenda".
Las dos carreteras terminadas fueron financiadas en su totalidad por la Corporación Andina de Fomento (CAF) con 169,9 millones de dólares, como parte del proyecto boliviano llamado 'corredores de exportación' que pretende unir los puertos de Brasil con los de Chile y Perú.
Los tramos Roboré-El Carmen (94,9 millones de dólares) y El Carmen-Arroyo (75 millones de dólares) fueron construidos por las firmas brasileñas privadas ARG Camargo-Correa y Odebrecht, respectivamente.
La primera ruta tiene una extensión de 139 kilómetros y la segunda 102 kilómetros que se conectan desde el corazón de la región de los llanos de Santa Cruz con la frontera boliviano-brasileña.
La ejecución de obras fue garantizada en una cita entre los presidentes Evo Morales, Luiz Inácio Lula da Silva y Michelle Bachelet, quienes se reunieron en La Paz en diciembre del 2007, para garantizar la conexión entre los puertos chilenos de Arica e Iquique con el brasileño de Santos. La ruta total tiene 4.700 kilómetros.
El control del tráfico de estupefacientes
El portavoz del Gobierno brasileño Marcelo Baumbach señaló el martes anterior en Brasilia que en la reunión que sostendrán Evo Morales y Lula da Silva, los presidentes también conversarán sobre las alternativas para el apoyo brasileño a la cooperación en la lucha contra el narcotráfico y la ampliación de la pauta comercial.
Sobre la interdicción al tráfico de estupefacientes, el vicepresidente boliviano Alvaro García afirmó que se buscará un apoyo "para las tareas de logística" y descartó una participación directa en labores de inteligencia, tras la decisión del gobierno boliviano de expulsar en noviembre pasado a la DEA estadounidense.
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