En total, desde julio hasta diciembre de 2008, el Índice de Precios de Consumo (IPC) se ha reducido casi cuatro puntos, mejorando las estimaciones del Gobierno encabezado por Luis Rodríguez Zapatero.
Las autoridades españolas esperaban que este indicador cerrara 2008 con una subida del 2 por ciento, para seguir bajando en 2009, aunque sin llegar a una situación de deflación (tasas negativas de crecimiento de los precios).
Desde septiembre de 2007 el continuo encarecimiento del crudo -el barril de Brent llegó a superar los 147 dólares- y de las materias primas hicieron que la inflación se situara en máximos históricos hasta alcanzar el 5,3 por ciento en julio pasado.
No obstante, la caída del precio del petróleo desde agosto pasado ha contribuido decisivamente a que los precios hayan evolucionado a la baja.
Los componentes de la "cesta de la compra" que más influyeron en el descenso de los precios de 2008 fueron el transporte, cuyo precio se redujo el 5,6 por ciento, por la caída de los carburantes.
El otro país europeo que presentó cifras fue Alemania la cual tuvo en 2008 una inflación de 2,6 por ciento, un récord desde 1994, debido principalmente a los altos precios del petróleo y los alimentos, indican los datos definitivos de la Oficina Federal de Estadísticas divulgados este jueves.
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