A un día de que comience el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, el aluvión de malas noticias no cesa.
Grandes compañías que anuncian cientos de despidos y reducción en sus beneficios netos, economías que están encalladas en la recesión, ascendentes tasas de desempleo y falta de confianza en los mercados, marcan el panorama económico para un año que empezó más complicado de lo que algunos analistas pronosticaban.
En los últimos días, el nubarrón de malos resultados se estacionó sobre el Reino Unido. La semana pasada el Gobierno declaró oficial la recesión técnica, después de que en el cuarto trimestre del año pasado la economía sufriera una contracción del 1,5 por ciento, con lo que suma ya dos periodos con crecimiento negativo.
Somnoliento todavía por la mala noticia, el país despertó ayer con la noticia que Corus, la segunda mayor empresa siderúrgica en Europa, suprimirá 3.500 empleos en el mundo, de los cuales 2.500 se harán efectivos en Gran Bretaña.
En lo que va de año, numerosas empresas en el Reino Unido, desde fabricantes de ropa a carros, pasando por la empresa de telecomunicaciones British Telecom y los bancos - cuyas acciones se han derrumbado, arrastrando a la libra - han anunciado millares de despidos.
En ese desfavorable contexto el primer ministro Gordon Brown indicó "podríamos ver las amenazas y los desafíos a los que nos enfrentamos actualmente como el parto difícil de un nuevo orden mundial".
España también se 'empapó' con las malas noticias y al final de la semana anterior confirmó que la tasa de desempleo en el último trimestre del 2008 llegó al 13, 91 por ciento, superando el 11,33 por ciento registrado entre julio y septiembre. Esto significa que hay 609.100 desempleados más en España.
Por su parte, El Banco Central Europeo señaló que es más pesimista respecto a la situación de la economía de la zona del euro que en pasado diciembre, y señala ahora que "sufre una ralentización significativa" y que la debilidad de la demanda persistirá varios trimestres.
E.U. y China
Pero los malas noticias no son exclusivas de los europeos. En la espiral de despidos, el turno de ayer fue para empresas estadounidenses en diversos sectores. Caterpillar, fabricante de maquinaria para la construcción, anunció que recortará 20.000 empleos en todo el mundo; el almacén Home Depot indicó que despedirá a 7.000 personas y que cerrará sus tiendas Expo (muebles para el hogar); mientras que la empresa de telecomunicaciones Sprint acabará con 8.000 puestos de trabajo.
ING, en Holanda, despedirá a 7.000 de sus trabajadores.
Mientras tanto China, país en el que muchos guardan sus esperanzas para superar la crisis internacional, confirmó que el crecimiento del 2008 fue del 9 por ciento, cifra que muchas economías envidiarían, pero que es, sin embargo, su nivel más bajo en seis años.
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