Como resultado de esa gestión, el crecimiento entre 2006 y 2007 superó el promedio regional con un producto interno bruto que en 2007 fue de 7,7 por ciento.
Ese crecimiento bajará a alrededor del 4 por ciento, hasta septiembre de 2008, como un reflejo de la reducción en la demanda interna y el debilitamiento económico mundial, señaló.
Sin embargo, pese a la visión optimista del Fondo ante la gestión económica colombiana, los miembros del directorio del organismo advirtieron que ese país debe mantener una política de respuestas "flexibles y oportunas" ante los desafíos.
Como ha ocurrido en otros países, la inflación en Colombia ha dado un salto impulsada principalmente por un aumento en los precios de los alimentos y los combustibles.
Según las cifras del organismo, la inflación en 2007 fue de 5,7 por ciento para subir a 7,7 al año siguiente.
Respecto de la política cambiaria, el directorio del FMI indicó que el régimen flexible aplicado por el Gobierno de Bogotá ha ayudado a mantener la estabilidad externa ante un ambiente exterior que cambia rápidamente.
El Fondo también indicó que pese a que la política fiscal ha sido expansiva, la deuda pública ha seguido reduciéndose y los indicadores financieros se mantienen sólidos.
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