Para comenzar, España, tercer productor de carros de Europa, sufrió una caída del 41,6 por ciento siguiendo con el fuerte descenso registrado durante el 2008, indicó la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles (Anfac). En el primer mes del año, solo se matricularon 59.385 nuevas unidades.
En Italia, las ventas tamibén sintieron el freno de mano: bajaron un 32,6 por ciento, según el Ministerio de Transporte de ese país.
En diciembre ya habían sufrido una baja del 13,29 por ciento, en noviembre del 29,4 por ciento, y en el conjunto del año 2008 de 13,36 por ciento, el peor registro en los últimos doce años.
El mes pasado fueron matriculados 157.418 automóviles y el grupo Fiat (Fiat, Lancia y Alfa Romeo) registró un descenso de sus ventas en enero de 31,32 por ciento.
Por su parte, Japón reportó un descenso en la colocación de carros en el mercado de 27,9 por ciento en enero con respecto al mismo mes del año pasado. Es el sexto mes consecutivo de baja, con 174.281 unidades, según cifras de la Asociación japonesa de concesionarios de automóviles (Jada).
Las ventas de vehículos particulares retrocedieron un 28 por ciento, a 153.950 unidades, las de camiones 27,5 por ciento a 19.290 unidades, y las de autobuses 11 por ciento, a 1.041 unidades, precisó Jada en su portal.
En Estados Unidos se prevé una reducción del 30 por ciento, dato que se conocerá este martes.
Mientras tanto, en Francia también se ha sentido la baja en el consumo de vehículos nuevos con una caída de 7,9 por ciento en enero respecto al mismo mes del año anterior, anunció el Comité de Constructores Franceses de Automóviles (Ccfa). Las ventas de carros particulares se quedaron en 149.385 unidades a comienzos del nuevo año.
Las ventas del grupo francés Renault se derrumbaron un 20,9 por ciento y las de PSA Peugeot Citroën un 11,2 . Globalmente, las marcas francesas retrocedieron un 14,8 por ciento en enero, pero las ventas de las firmas extranjeras se incrementaron un 0,3 por ciento.
Ante este panorama, el grupo PSA anunció ayer a los sindicatos que quiere reducir la actividad de su fábrica cercana a Madrid para afrontar la crisis del sector, y que la medida afectará, de distintas maneras, a hasta 2.800 personas.
"Las bajas perspectivas de ventas de vehículos para el 2009 (...) tienen una lógica repercusión en la reducción de la cantidad de vehículos a producir y ello, evidentemente, en la organización industrial y en el número de personas necesarias para la fabricación de los vehículos", consideró el grupo.
Medidas urgentes
Los empresarios españoles de carros reclamaron medidas urgentes para para incentivar la demanda, además de medidas de apoyo a la industria en forma de garantías, al igual que en varios países europeos.
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