Jorge García, director ejecutivo de la Fundación Retorno Vital, que reúne a 252 trasplantados, asegura que perdieron la posibilidad de consultar directamente y cada mes con especialistas trasplantólogos.
"Estos hacían seguimiento de cada caso y entregaban puntualmente las fórmulas para los medicamentos inmunosupresores, que son indispensables para sostener los órganos trasplantados", explicó García.
Ahora -dice García- para acceder a un control ya no van, como antes, al Hospital Mayor, "nos toca acudir a una IPS primaria. Ahí debemos solicitar consulta por medicina general o con un nefrólogo (para el caso de los renales).
El problema es que estos especialistas no tienen experiencia en trasplantes e inmunosupresión, y aún así con ellos nos toca controlarnos, pues el nuevo esquema solo nos permite reunirnos con el trasplantólogo cada seis meses".
Juan Gonzalo López, coordinador de la Red Nacional de Trasplantes, asegura que a la Coordinación Nacional de Donación y Trasplantes no se han presentado quejas relacionadas con dificultades en la atención de los pacientes.
'Se trata de un malentendido'
José Martín Bacca, gerente de alto costo de la Nueva EPS, sostiene que las quejas son fruto de un malentendido ocurrido al tratar de ordenar y hacer más efectiva la atención de los trasplantados.
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