Las dos empresas develaron ayer un acuerdo de fusión que prevé la creación de una entidad cuyo 68 por ciento es de los accionistas actuales de Merck y el 32 por ciento de los accionistas de Schering-Plough.
La operación, que se espera finalice en el cuarto trimestre, dará nacimiento a un peso pesado mundial de la industria farmacéutica 'tradicional' que representa 47.000 millones de dólares en volumen de negocios.
El futuro grupo, que conservará el nombre Merck, tiene la ambición de "generar un crecimiento duradero", explicó su presidente ejecutivo, Richard Clark.
Esta compra aparece un mes después del anuncio de adquisición de Wyeth por Pfizer, dos laboratorios estadounidenses, por 68.000 millones de dólares.
La operación permitirá a Pfizer conservar su rango de número uno mundial, llevando sus ingresos anuales a 75.000 millones de dólares.
La operación se anuncia en momentos que los medicamentos estrella de los grandes laboratorios formarán parte poco a poco del dominio público por causa de la expiración de sus licencias.
Sechering-Plough cuenta con 75 nuevas moléculas en desarrollo en su cartera, con 12 en la fase III de ensayos clínicos. El grupo duplicó su cifra de negocios entre 2004 y 2008 a a casi 21.000 millones de dólares, con cinco medicamentos que superan los 1.000 millones de dólares en ventas anuales. Merck, por su parte, está en su segunda reestructuración desde el 2005.
El título Schering-Plough cerró ayer al alza: +14,18 a 20,1 dólares, mientras que el de Merck perdió 7,70 por ciento a 20,99 dólares.
Moody's mantuvo su nota para Merck, pero bajó su perspectiva de la deuda de 'estable' a 'negativa'.
Ganancias de laboratorio
Merck ganó en el 2008 7.808 millones de dólares, más del doble que en el ejercicio anterior. Schering-Plough finalizó el ejercicio del 2008 con un beneficio neto de 1.795 millones de dólares, frente a una pérdida neta de 1.473 millones en el 2007.
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