Según Luis Fernando Jaramillo, gerente de la Promotora de Proyectos Agroindustriales de Palma de Aceite (Propalma), esto hizo que el fenómeno cambiario se sintiera menos; ahora los precios han estado deprimidos, pues han bajado hasta los 450 dólares (hoy es de 570).
"El alto precio anotado se logró por las buenas expectativas que tenía el mercado entre abril y julio del 2008; sin embargo, a partir de agosto comenzó a caer hasta los niveles ya señalados.
Además de esta caída libre se sumó que los costos de los fertilizantes se treparon, lo mismo que otros costos de producción", anotó Jaramillo.
De otra parte, en opinión del gerente de Propalma, la crisis financiera se verá atenuada, pues el sector palmero no tiene endeudamiento en dólares, aunque sí podría presentarse una baja en la demanda de esta materia prima.
"El tema se los dejo a los futurólogos", concluyó Jaramillo.
Por su parte, Rubén Darío Lizarralde, gerente de Indupalma consideró que al sector palmero no le pasó nada con la revaluación, es más fue tan buena época que los precios ayudaron a hacer reconversión industrial en la empresa, la cual fue de hasta el 40 por ciento de su planta de producción, lo que ayudó a incrementar la productividad en hasta un punto porcentual por tonelada de fruta procesada.
Además, pudieron instalar una nueva planta extractora, "todo, con maquinaria y equipos importados", concluyó Lizarralde.
A los palmeros también los favoreció el auge de los biocombustibles, lo que hizo que los precios del aceite se incrementaran.
Gobierno ha tendido la mano
Coberturas cambiarias, incentivos económicos para mejorar la sanidad de los cultivos y para los sistemas de riego y drenaje, lo mismo que créditos a tasas bajas, han sido las ayudas diseñadas por el Gobierno para los exportadores del sector agropecuario.
En los últimos dos años anteriores se han ofrecido coberturas cambiarias, con las cuales se garantiza un ingreso mínimo por dólar a los exportadores. Otra ayuda que se les entregó a los productores de flores, follajes, banano y banano de exportación, fue el incentivo sanitario, que destinó recursos para financiar los programas de erradicación y control de plagas en los cultivos.
Además, con recursos del programa Agro Ingreso Seguro se ofrecieron líneas de crédito con bajas tasas de interés.
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