''Yo creo que se están buscando soluciones para crear más fuentes de empleo. Yo creo que esa es la solución para la próxima crisis'', precisó Vásquez Raña.
El millonario mexicano explicó a reporteros que el consenso al que han llegado hasta ahora es que ''no se despida ningún empleado, aunque las compañías tengan menos utilidades o salir al costo''.
Vásquez Raña, cuyo emporio empresarial da trabajo a más de 25.000 personas, cree que ''hay que apretar adentro, pero no eliminar personal para que no se cree un problema más grande''.
Agregó que se debe motivar la creación de nuevas fuentes de empleo para que la ''gente tenga recursos para los alimentos''.
Las declaraciones fueron entregadas por Vásquez tras el encuentro que sostuvo él y otros millonarios de la región -que analizan en Cartagena los efectos de la crisis en América Latina-, con el presidente Álvaro Uribe.
Le fue bien a Uribe
Cerca de 250 empresarios e industriales, incluidos sus esposas e hijos, se levantaron de sus sillas para aplaudir ayer de pie al presidente Álvaro Uribe, en el Museo Naval de Cartagena, tras su discurso en el llamado 'Encuentro de padres e hijos', que reúne a los más adinerados de América Latina.
El aplauso se produjo durante el almuerzo, a puerta cerrada, que sostuvo con los empresarios, presentes desde el lunes en la ciudad amurallada. Allí, Uribe les habló de la crisis económica mundial y les pidió que "todo lo que no se lleven las pirámides de Wall Street" lo inviertan en Colombia.
"Lo que he hecho es decirles: por favor, confíen en Colombia, inviertan, ayuden a generar empleo, ayuden a que la gente colombiana tenga oportunidades para superar la pobreza", dijo el mandatario a la salida del museo.
Agregó que a pesar de la crisis económica, "Colombia está de moda, a Colombia la aprecian y la valoran". Afirmó que para prosperar y resolver los problemas sociales el país requiere inversión con responsabilidad social.
Y sus palabras parecieron tener algún efecto. Cuentan que varios de los asistentes no tocaron mucho su almuerzo (ceviche de camarón, carne en posta y canasticas de plátano con arroz frito), para prestarle atención al mandatario.
Cuando acabó su intervención y dio espacio a una sesión de preguntas, empresarios argentinos y brasileños le pidieron a Uribe, de manera jocosa, cambiar de puesto con los presidentes de sus países, para tenerlo a él como su jefe de Estado.
Magnates como el mexicano Carlos Slim y el venezolano Gustavo Cisneros estuvieron muy atentos a las palabras de Uribe. Dicen que Slim tomó rigurosa nota de los conceptos de Uribe en una libreta y que Cisneros, por su parte, se aventuró a preguntarle por la reelección, pero el Presidente no dio mayores luces sobre el tema y repitió lo que ha dicho en los últimos meses: que no es partidario de perpetuar al Presidente en el poder, pero sí de mantener en el tiempo sus políticas de seguridad democrática y confianza inversionista.
Al final, Uribe se vio en aprietos para complacer a todos los que querían tomarse una foto con él. Fue tanto el 'asedio' que pidió ser llevado a un cuarto aparte para poder comerse el postre: pie de mamey con helado de zapote.
¿Cómo ven la región?
El venezolano Gustavo Cisneros señaló por su parte que la crisis va a golpear muy duro a todos los países, "pero Latinoamérica está mejor que otras regiones".
"Tenemos un semiblindaje para soportar la crisis", indicó. Entre tanto, el panameño Stanley Motta aseguró que se esperan mayores inversiones en Latinoamérica.
El magnate colombiano Luis Carlos Sarmiento Angulo precisó que la crisis afectará en menor intensidad a Latinoamérica y que sus coletazos ya se sienten con la disminución de los índices de crecimiento y la natural repercusión en el índice del desempleo.
"Tratamos de buscar soluciones comunes en el interés de luchar contra la pobreza y conseguir un mejor desarrollo", dijo sobre la cita que inició este lunes y concluirá el miércoles en Cartagena.
La cumbre
La capital de Bolívar acoge la llamada "cumbre de millonarios", que congrega a los hombres más ricos de Latinoamérica para analizar el impacto de la crisis financiera global en sus empresas y los principales problemas sociales que afectan a la región.
El anfitrión de la reunión es el colombiano Julio Mario Santo Domingo, en cuya mansión de la isla Barú, frente a las costas de Cartagena, se celebran la mayoría de las reuniones de esta cumbre.
Entre los invitados se encuentran el mexicano Carlos Slim, el segundo hombre más rico del mundo; el venezolano Gustavo Cisneros, el argentino Federico Braun y los colombianos Carlos Ardila y Carlos Sarmiento Angulo.
El ex jefe de Gobierno español Felipe González estaba invitado a las conferencias sobre la crisis financiera pero desistió de asistir a última hora.
También asisten a esta cita de millonarios el argentino Alfredo Román, los chilenos Andrónico Luksic y Álvaro Saieh, los brasileños Joao Roberto Marinho, David Feffer y Antonio Moreira Salles.
Los hombres más ricos de América Latina llegaron, junto a miembros de sus familias a Cartagena, rodeados por un centenar de escoltas privados en sus aviones que sobrepasaron la capacidad del aeropuerto local y se tuvo que habilitar el de la vecina Barranquilla.
Se trata de la tercera cumbre de multimillonarios que se celebra en los últimos años en Latinoamérica. Las anteriores tuvieron lugar en mayo de 2003 en México y en abril de 2006 en Argentina, ambas convocadas por el mexicano Slim y el venezolano Cisneros.
CARTAGENA*
*Con información de Vicente Arcieri, Juan Carlos Díaz, la Redacción Política y agencias.
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