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Miercoles 15 de Febrero de 2012

Compras de Ecopetrol generan interrogantes; cuestionan costos y relevancia para el negocio

Cuando Maurel & Prom adquirió los activos de Hocol en Colombia a mediados del 2005 la empresa francesa le pagó a su anterior dueño 470 millones de dólares, en momentos en que el barril de crudo estaba en 56 dólares, promedio.

Hoy, cuatro años y medio después, Ecopetrol pagará 748 millones de dólares por los activos (168 millones son capital de trabajo), es decir 278 millones de dólares más, teniendo como referencia precios de crudo de 45 dólares. Cabe anotar que en la reciente operación, no entraron los intereses estratégicos de Hocol en Venezuela.

Algunos analistas dicen que no hay suficiente información sobre el negocio y que por eso aún no es posible hacer análisis acerca de la conveniencia. Lo propio sucede con las otras operaciones realizadas en los últimos meses.

Mientras el Gobierno, dueño de la mayoría de la empresa, en cabeza del ministro de Minas y Energía, Hernán Martínez, sostiene que se trató de un buen negocio, ya hay otras voces que lo ven con cautela.

"Es una compra que se hizo porque hubo una oportunidad buena. Esa compañía Hocol tiene algo más de 60 millones de barriles de reservas y Ecopetrol paga 580 millones de dólares (en efectivo), es decir que está comprándose por menos de nueve dólares el barril in situ, cosa que es muy económica aún con los precios actuales del crudo", dijo el jefe de la cartera de minas, quien tiene asiento en la junta directiva.

A juicio de Martínez, la empresa tiene unos programas de expansión interesantes que van a ayudar a que Ecopetrol cada vez más consolide su producción. Lo cierto es que en el 2008 Hocol producía un modesto volumen de 15.000 barriles por día y se espera que en el 2009 alcance los 22.000.

La millonaria compra anunciada el martes no ha hecho mella en el precio de la acción la cual cerró ayer a 2.065 pesos, con una baja de 0,72 por ciento y eso es un termómetro de lo que significan estos anuncios.

El Senador Hugo Serrano, especialista en temas energéticos, dijo que los dos últimos grandes negocios de Ecopetrol como la compra de PetroTech en Perú por 450 millones de dólares, y el de Hocol le despiertan serias dudas, aunque reconoció que se deberá hacer un análisis detallado, con documentos en mano, el cual prometió presentar en el próximo periodo legislativo que arranca este lunes.

"Los dos últimos negocios hay que mirarlos con cuidado, porque se están extendiendo demasiado y mirando muchos países. Yo insisto en que como no han hecho grandes descubrimientos eso los tiene acelerados. Pero a mí me parece que el precio pagado por Hocol es muy exagerado", indicó el senador.

Así mismo, el legislador duda que haya sido un gran negocio la venta del 51 por ciento de las acciones de Glencore en la refinería de Cartagena por 549 millones de dólares, a pesar de que en el pasado la misma Glencore había pagado 658 millones de dólares por esa participación.

Camilo Dauder, de Interbolsa, coincide con Serrano Gómez en que la empresa se está moviendo muy rápido por fuera porque de acuerdo con las metas que se ha trazado la compañía en el 2011 la petrolera debería estar produciendo 550.000 barriles de crudo por día. Admitió que aún es temprano para estimar qué tan buen o mal negocio fueron las últimas compras, porque la misma empresa ha sido parca en el suministro de información que permita hacer ese de balance.

Según la analista de Correval Estefanía León las empresas pueden crecer orgánicamente, desde el interior de las mismas o mediante adquisiciones como está ocurriendo con Ecopetrol.

Esta estrategia ha sido seguida por el Grupo Nacional de Chocolates, con las compras en otros mercados, especialmente Centroamérica, porque en ocasiones sale más barato adquirir un negocio en marcha que arrancar de cero, especialmente en el petrolero donde el riesgo de no encontrar crudo es grande.

No obstante lo importante es el costo implícito de cada uno de esos crecimientos, ver si se pagan precios justos por las empresas que adquieren. "Pero si paga por una inversión un precio muy alto y en el futuro esa empresa no genera los flujos que espera hay un problema", dice la analista.

Para León, una transacción no es barata per sé y por eso hay que compararla con operaciones similares como por ejemplo, si están pagando más o menos por el barril de reservas. 

Publicación
portafolio.co
Sección
Economía
Fecha de publicación
11 de marzo de 2009
Autor
Juan Guillermo Londoño / Subeditor Economía y Negocios

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