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Miercoles 15 de Febrero de 2012

Sobre las denominadas 'Metas Educativas 2021' habló Álvaro Marchesi, secretario general de la OEI

En pocas palabras, que el nivel educativo de los países iberoamericanos (América Latina, Portugal y España) se parezca al de las naciones desarrolladas.

¿Qué tan lejos está el hemisferio de esa meta?

Respondo con una cifra: el gasto educativo promedio actual en América Latina es del 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). En los países de la Unión Europea es del 5,4 por ciento del PIB. Nuestro objetivo es que América Latina llegue a una inversión en educación del 5 por ciento del PIB en promedio, en al menos 10 años.

La OEI siempre la ha dado prioridad a la alfabetización, ¿cómo está apoyado este tema con el proyecto 'Metas Educativas 2021'?

La idea es ubicar el nivel de alfabetización por encima del 95 por ciento. Hoy hay 34 millones de analfabetas en Iberoamérica, la mayoría de ellos en Guatemala y El Salvador. En síntesis, que haya una educación para todos los niños, para que más del 80 por ciento de los alumnos terminen la educación básica. Buscamos que los pequeños tengan alguna experiencia educativa desde los dos años. Y situar las tasas de culminación de educación superior por encima del 90 por ciento. Hoy, solo el 68 por ciento de los jóvenes del hemisferio se gradúan del colegio.

¿Y cuáles son otras prioridades del plan?

En total son 11 metas. Comento algunas: que el ciento por ciento de los niños de 3 a 5 años terminen la educación primaria; conseguir que la proporción entre computador y alumno llegue a uno por cada 10 en las escuelas, y que más del 90 por ciento de los colegios esté dotado con bibliotecas. Ese porcentaje no supera hoy el 52 por ciento promedio. Esto va de la mano con la idea de incorporar las nuevas tecnologías en el currículo, al igual que el uso del computador y el arte, herramientas que solo se ven hoy en el 37 por ciento de las instituciones educativas.

Siempre se piensa en los alumnos, pero nunca en el nivel de los maestros. ¿Habrá propuestas para los docentes?

Queremos que el porcentaje del profesorado de primaria con formación especializada en docencia supere el 70 por ciento. Igualmente, que un porcentaje de profesores similar en la secundaria, tenga títulos universitarios y en pedagogía. En síntesis, la idea es que en el 2015 el número de investigadores sea entre el 0,5 y el 3,5 por ciento de la población económicamente activa.

Todo suena muy bien, pero, ¿cómo piensan lograrlo?

Los estados tendrán el apoyo técnico de la OEI. Y buscaremos ayuda financiera de los países más ricos de la organización (México, Brasil y España), de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y de la Unión Europea.

¿Y esperan el apoyo suficiente en estos tiempos de recortes presupuestales?

Creo sinceramente que vamos a tener apoyo, además porque esta es una iniciativa que busca darles oportunidades a las personas, para que tengan mayor capacidad profesional y para que estén mejor preparadas para enfrentar una crisis. Los países se tienen que dar cuenta de que vale la pena apostarle a la educación.

¿Cómo está Colombia en la búsqueda de esas metas?

Colombia está entre los países con mejor situación y tiene una de las tasas de analfabetismo más bajas, que rodean el 7 por ciento. Ha sido el primer país donde hemos puesto en marcha este proyecto, que ya fue avalado por el presidente Uribe. A este nivel está Chile y Uruguay.

¿No choca este plan con otros planteados en la región, como el Plan Decenal en Colombia, y las Metas del Milenio de la ONU, también enfocados a mejorar la educación?

Esa es la impresión inicial, pero este no es un plan más o una piedra en el zapato, por el contrario, apoya los objetivos de cada nación y está sintonizado con ellos. Por eso, si Chile, Argentina o Colombia logran al pie de la letra las 'Metas Educativas 2021 de la OEI', alcanzarán de paso las Metas del Milenio de la ONU y sus propios propósitos.

¿El nivel de necesidades es similar en toda Iberoamérica?

No, Centroamérica y Bolivia van a necesitar más ayuda. Y no piense que en España todo está bien, allá no están cumpliendo todas las metas que nos hemos propuesto. También tendremos que resolver problemas puntuales muy graves en Brasil y México.
Particularmente en Colombia, me preocupa mucho el caso del Chocó.

Un proyecto flexible

¿Estas metas son apoyadas por todos los países, o algunos tienen poder de veto para no cumplir algunas o rebelarse contra otras?

El proyecto es flexible, y habrá países que no trabajen tanto en algunos puntos como en otros, todo depende de sus prioridades, pero la idea es que las naciones lo respalden y lo pongan en marcha de aquí a un año. Eso lo reafirmaremos en una cumbre que haremos en Argentina en el 2010.

Publicación
portafolio.co
Sección
Otros
Fecha de publicación
13 de marzo de 2009
Autor
REDACCIÓN VIDA DE HOY

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