Esa primera crisis trajo el mayor revolcón de la aviación comercial estadounidense en toda su historia, obligando a Delta y a gigantes como American Airlines y Continental Airlines, entre otros, a reformular su modelo de negocio, pero el resultado de sus estrategias aún no es claro y siguen registrando pérdidas.
Luego vinieron ocho años de alza en los precios del petróleo, que obligaron a las empresas a racionalizar los costos de operación (incluyendo recorte de personal y renovación de flota).
Y cuando los combustibles bajan de precios, se extiende una recesión económica de escala global, lo que lleva al reacomodo de la industria aérea a una nueva fase. Al menos así se observa con el máximo provecho que las empresas le intentan sacar a las rutas rentables, reduciendo frecuencias o llegando a destinos que hasta ahora no eran atractivos.
"De cuál crisis me hablas, porque en nuestro caso hemos superado 45" Con esa frase, Christophe Didier, vicepresidente de Ventas y Asuntos Gubernamentales para América
Latina y el Caribe, de Delta Air Lines, deja entrever que las aerolíneas estadounidenses ya son cancheras en sortear las crisis y antes que desaparecer, ese tipo de situaciones las está llevando a ser más robustas, para no dar tregua a las fusiones entre gigantes de otras latitudes que también están luchando por una mayor tajada del mercado internacional.
Pero el caso de la empresa que representa, cuya fusión con Northwest la convirtió en la aerolínea más grande del mundo, no es el único en los Estados Unidos.
En algunos casos, afirma Martha Pantín, directora de comunicaciones corporativas de American Airlines, el cierre de rutas ya pasó, pues esa fue otra medida por la que optaron las compañías para mejorar los saldos en rojo que han estado reportando.
"El año pasado American hizo una serie de anuncios para rebajar nuestra capacidad y desde noviembre tenemos 11 por ciento menos asientos de lo que teníamos en el 2007.
Eso nos ayudó a enfrentar la crisis de ese momento y la actual", explica.
Agrega que el comportamiento en el precio de los combustibles los forzó a tomar decisiones difíciles y aunque ya ha bajado, también ha disminuido la cantidad de personas que desean viajar.
Delta Air Lines, entre tanto, se la jugó con la expansión internacional, para ubicarse como la primera en tamaño superando incluso las operaciones de su compatriota American. En esa estrategia la fusión con Northwest le dio una mayor ventaja, permitiéndole ampliar la presencia en Asia.
"Es así como hemos logrado ser una empresa global. Estamos en más ciudades de Europa, Estados Unidos, África, Medio Oriente, el Caribe y América Latina. Sólo en esta última región operamos más de 60 destinos, incluyendo los que acabamos de anunciar en Brasilia y Puerto Príncipe, en Haití", señala Christophe Didier.
Desde Bogotá, la empresa opera un vuelo a Atlanta y otro a Nueva York, y por ahora no prevé modificaciones en esas operaciones, aunque el directivo de Delta aclara que se pueden avecinar cambios, no sólo en el país, sino en el resto de América Latina.
"Seguimos abriendo rutas pero al mismo tiempo estamos reduciendo las frecuencias en las que se han resentido por la crisis actual", puntualiza.
Una estrategia similar emplea Continental Airlines. El año pasado cerró su vuelo directo entre Cali y Houston, pero en octubre inauguró uno entre Bogotá y Houston en horario nocturno. A juicio de Ricardo Silva, gerente para Colombia de la aerolínea, en este último caso fue el resultado de un incremento en el volumen de pasajeros de Colombia hacia Estados Unidos y viceversa.
El año pasado la reorganización internacional de la empresa incluyó la reducción de 3.000 puestos de trabajo (el 16 por ciento de su plantilla) y el retiro de 67 aviones. Ahora se ubica como la quinta mayor aerolínea en el mundo y atiende 135 destinos en E.U. y 132 internacionales.
Una estrategia de doble vía
Si bien en América Latina el año pasado quedó un mal sabor por el cierre de varias rutas de American Airlines que no le eran rentables, (Barranquilla , Miami, Chicago, Buenos Aires y San Salvador, Dallas, entre otras), la estrategia ahora se orienta al aumento de sus operaciones en otras partes de la región.Publicidad