Ellos buscan asegurar la financiación de los grandes proyectos hidroeléctricos que comenzarán a aportar al sistema de interconexión eléctrica del país a partir del 2014.
La tarea no es fácil, reconocen, pues lo que hasta a mediados del año pasado se veía como una situación de rutina dentro de todo el proceso de estructuración de los proyectos, en un escenario en el que llovían los inversionistas, ahora se ha convertido en una labor de titanes.
La razón es simple: En medio de la coyuntura económica internacional, los proyectos hidroeléctricos El Quimbo, Hidrosogamoso, Porce IV y Pescadero Ituango, no son los únicos en América Latina que están buscando recursos.
Y es mucho más complejo, además, porque todos los que están saliendo al mercado financiero a buscar créditos demandan mayores plazos y tasas más favorables.
Sin embargo, para los propios empresarios es claro que el sombrío panorama en los mercados externos no está poniendo en duda la ejecución de los proyectos, entre otras razones, porque las inversiones más inmediatas ya están garantizadas.
Por esa razón, antes de medírsele a las nuevas hidroeléctricas, evaluaron su músculo financiero y la real capacidad de honrar sus compromisos, incluso en entornos más complejos.
Ese es, por ejemplo, el caso de Isagén, a juzgar por lo que afirma el gerente de la firma, Luis Fernando Rico, sobre la construcción de la represa de Hidrosogamoso, obra que ya comenzó.
"La compañía seguirá buscando todo el tiempo financiación internacional para este proyecto, pero realmente quien lo va a financiar es Isagén mismo, es decir, la capacidad financiera que tiene la empresa y el flujo de caja son aspectos que van a soportar la realización de las obras", dice.
En ese sentido, todas las acciones de la empresa están concentradas en el cumplimiento del cronograma, pese a que no es el mejor momento para acudir a los mercados financieros.
"Vamos a seguir trabajando para tratar de buscar financiación de largo plazo que recoja todos los recursos, pero hay que tener en cuenta que la crisis internacional no permite que eso se haga en el corto plazo, luego debemos hacerlo en el horizonte de dos años", agrega el directivo.
De este proyecto, que según la empresa estará en operación en noviembre 30 del 2014, un mes antes de la obligación que Isagén tiene con el Gobierno, se espera un aporte al sistema de 800 megavatios, siendo el segundo más grande de los seis que deberán estar listos en los próximos años. La sola represa ocupará 7.000 hectáreas ubicadas en Santander y generará unos 3.500 empleos directos.
El Quimbo, en estructuración Según Lucio Rubio, gerente general de Emgesa, encargada de la construcción del proyecto hidroeléctrico El Quimbo, en estos momentos la empresa se encuentra en proceso de la estructuración financiera del mismo y se están solicitando cotizaciones de créditos a los bancos para atender las necesidades.
Ya se le hizo una solicitud de 300 millones de euros al Banco Europeo para ejecutar las obras de la central hidroeléctrica, las cuales le aportarán al sistema 400 megavatios de energía a partir del año 2014. Betania y El Quimbo, ambos localizados en el departamento del Huila, abastecerán cerca del 8 por ciento de la demanda energética colombiana.
Emgesa además trabaja en un programa de estructuración de emisiones de bonos en el mercado local de hasta 700.000 millones de pesos. Este año la meta es de 300.000 millones de pesos y en el primer trimestre del 2009 la meta es colocar entre 180.000 y 260.000 millones de pesos.
Según Rubio, la estrategia de financiamiento se basa en el uso tanto de herramientas locales de crédito, hasta el acceso a recursos con la banca multilateral, pero no considera que vaya a haber una demora por el tema financiero, pues este es un proyecto que lleva bastante tiempo en remojo y es una de las prioridades de la compañía en Colombia.
Las garantías económicas son claras
El ministro de Minas y Energía, Hernán Martínez, reiteró que en el caso de Hidrosogamoso hay que dejar claro que las garantías económicas para sacar adelante ese proyecto son claras y no hay por qué temer una eventual falla en la normal ejecución de las obras.
"Si no se consiguen los recursos de banca multilateral, Isagén aporta los recursos hasta con su propio capital", afirma.
Cabe mencionar que el Gobierno no está garantizando los créditos para el sector de generación de energía, lo que implica que la banca multilateral solo pueda prestar mediante sus entidades privadas de inversión.
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