Últimas Noticias de Economía y Negocios de Colombia y el Mundo

Lunes 13 de Febrero de 2012

Mejor, a pesar de todo

En medio de las angustias propias de la profunda crisis económica que afecta al mundo y que se ha sentido con fuerza en Colombia, resulta a veces difícil mirar las cosas con una perspectiva más amplia. Pero eso es precisamente lo que ha hecho el Dane con la publicación de los resultados de la Encuesta de Calidad de Vida para el 2008 que, como su nombre lo indica, mide diferentes indicadores sobre el bienestar de la población en todo el país. Así las cosas, el balance es francamente alentador, pues en prácticamente todas las áreas se han presentado avances significativos. Esa es la conclusión que surge al analizar el consolidado de un trabajo que comprendió una muestra de 13.860 hogares ubicados en nueve regiones diferentes y cuyas respuestas al cuestionario aplicado fueron obtenidas entre agosto y octubre pasados.

Quizás lo más llamativo es que la percepción de pobreza tuvo una fuerte caída. De acuerdo con el Dane, la proporción de hogares que se considera pobre pasó del 67 al 48 por ciento a nivel nacional entre el 2003 y el 2008, aunque hay grandes brechas entre las cabeceras municipales y el resto del territorio. Semejante reducción coincide con las buenas cifras que tuvo la economía, que durante el lustro anotado registró un crecimiento promedio anual cercano al 5 por ciento, el más alto en casi cuatro décadas.

A la luz de esa evolución, parece lógico que el porcentaje de jefes de familia que describió su nivel de vida como mejor, con respecto al de hace cinco años, pasó de 36 a 46 por ciento en el lapso descrito, mientras que quienes dijeron estar peor descendieron de 30 a 16 por ciento.

En respuesta, no faltará quien diga que ese es un criterio totalmente subjetivo. Y aunque eso es parcialmente cierto, también lo es que las mediciones de otros temas revelan mejoría. Por ejemplo, la cobertura de energía, gas natural y alcantarillado tuvo avances significativos, aunque hubo un claro estancamiento en el servicio de acueducto. Por su parte, la proporción de hogares con teléfono fijo cayó en 10 puntos hasta llegar a 44 por ciento, pero ese retroceso fue compensado de sobra por el salto de la telefonía celular. Así, 84 por ciento de los encuestados manifestó tener un aparato móvil, cinco veces más que en el 2003.

En cuanto a seguridad social, es igualmente destacable que la proporción de hogares afiliados al sistema de salud pasó de 62 a 86 por ciento. Eso muestra que la población desprotegida ha disminuido fuertemente, algo que ha estado asociado con el aumento de personas dentro del régimen subsidiado, como consecuencia de la política emprendida en los últimos años. En contraste, la brecha en pensiones sigue siendo grande, pues a pesar de un avance de seis puntos porcentuales, algo más de dos terceras partes de la población no hace aportes con miras a su jubilación. En lo que tiene que ver con educación, hay buenas noticias. No solo la tasa de analfabetismo descendió hasta 6,9 por ciento, sino que el promedio de años de estudio en todos los grupos de edad ha subido.

Por su parte, la relativa prosperidad de los últimos tiempos también se nota en el aumento de los bienes que poseen los hogares. De tal manera, 88 por ciento tienen televisor a color, 73 por ciento nevera, 50 por ciento equipo de sonido, 48 por ciento televisión por suscripción, 40 por ciento lavadora y 23 por ciento computador. En la mayoría de los casos los saltos han sido de 10 o más puntos porcentuales, mientras que en otros, como la tenencia de motocicleta o acceso a Internet, la penetración se ha duplicado.

¿Cuál es el mayor lunar? Que el porcentaje de hogares con vivienda propia no ha aumentado y equivale a la mitad de los encuestados. El estancamiento en ese campo deja en claro que todavía hay un gran terreno por recorrer, sobre todo si se tiene en cuenta que en sociedades más desarrolladas la proporción de propietarios es mucho más alta. Dicho lo anterior, esa circunstancia no alcanza a empañar las ganancias de los pasados cinco años. Esa es una razón más para redoblar los esfuerzos frente a la crisis y no permitir que las conquistas obtenidas se pierdan por cuenta de la desaceleración y el aumento en el desempleo. 

Publicación
portafolio.co
Sección
Otros
Fecha de publicación
18 de marzo de 2009
Autor

Publicidad