1. La aceleración del cambio de poder de Occidente a Oriente: las economías emergentes representaron un 44 por ciento del PIB mundial en el 2007 y para el 2009 se planea que estos mercados obtengan un crecimiento menor al 6,1 por ciento, debido a la crisis financiera.
Se ratifica la importancia de mercados emergentes como Brasil, Rusia, India y China, que entran al escenario económico mundial.
El crecimiento vertical de la población de estos países ha sido mayor que el de las economías desarrolladas, lo que multiplica las clases medias que a partir del año 2000 llegó a cerca de 600 millones de personas; eso ha generado un consumo aproximado de 4 trillones de dólares al año, que aumentará en el futuro cuando otros 70 millones de personas hagan parte de estas estadísticas.
2. El cambiante panorama financiero: el panorama global y centralizado del poder financiero ha cambiado fundamentalmente. Los mercados de capitales han pasado a ser cada vez más globalizados e independientes, producto del mundo de la inversión extranjera directa (FDI) que ha ascendido a más de 1,8 billones de dólares en 2007 (más de tres veces el nivel obtenido en 2003) y a los inversores extranjeros, que poseen más del 25 por ciento de la renta variable del mundo.
Como consecuencia del crecimiento económico, los mercados emergentes son ahora proveedores de capital financiando así el gran déficit de cuentas corrientes suscitado en los países desarrollados, y en particular de E.U. Sin embargo, los altos niveles de dependencia traen mayores horizontes de riesgo, como lo demostró el alcance mundial que obtuvo la crisis de E.U. que traspasó las fronteras nacionales.
Además de estar conectado, el panorama financiero ha cambiado con la aparición de cuatro nuevos agentes intermediarios de poder: inversionistas de Asia y de petrodólares (que emplean fondos de su riqueza (SWF), como vehículos de inversión) quienes se han trasladado a occidente, los Fondos privados (PE) y fondos especulativos que han redefinido su financiación y apalancamiento.
La escala de poder de estos corredores no puede ser subestimada, ya que sus activos combinados se cuadruplicaron entre 2000 y 2007 hasta llegar a 11,5 trillones de dólares, lo cual transformó el panorama financiero.
3. La restauración y globalización del entorno reglamentario: la crisis financiera mundial muestra la necesidad de una regulación global más robusta que evite comportamientos irresponsables y riesgos excesivos a fin de proveer un marco legal con requerimientos locales y nacionales y así permitir la evolución del panorama financiero y la complejidad de sus productos y transacciones.
Los estándares contables están a la vanguardia de la convergencia global en cerca de 100 países que están requiriendo las bases para contar con IFRS y aquellos que ya han fijado una fecha para su implementación, como Corea, India, México, Brasil y Canadá, mientras se espera la implementación de este por parte de Estados Unidos.
4. La creciente importancia económica de la energía y la materia prima: el suministro y la demanda de energía representan uno de los retos más grandes en el siglo XXI, por influir en diversos factores y ser una de las industrias más globales y que mayor trascendencia tiene sobre otras a nivel mundial.
Sin embargo, el futuro sigue siendo prometedor. La inversión mundial en energía renovable aumentó a 148 millones de dólares durante el año 2007 en E.U., mientras que la energía eólica, por ejemplo, está creciendo un 30 por ciento anual a nivel mundial, y proporciona actualmente el 20 por ciento de la electricidad que se produce en países como Dinamarca y es probable que proporcione hasta un 15 por ciento de la electricidad para cubrir las necesidades energéticas en el año 2020.
5. Firme responsabilidad en las agendas corporativas: la responsabilidad y la sostenibilidad son términos que están teniendo mayor importancia a nivel corporativo. Hoy en día, las compañías buscan ser más responsables y consecuentes con sus actividades relacionadas hacia el entorno social y ambiental, la seguridad pública, las normas laborales y las relaciones con sus proveedores y la comunidad.
La responsabilidad ambiental es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta para la sostenibilidad de las sociedades. El uso de los recursos naturales cobra más importancia, seguido de aspectos como el cambio climático, que está llevando a las naciones a buscar acuerdos y consensos políticos y científicos con el fin de lograr una reducción significa de las emisiones de carbono.
6. La ola de innovación tecnológica: la evolución de la tecnología en las últimas décadas ha transformado significativamente la forma de vivir, comunicarse y de actuar de las empresas. La comunicación móvil y los dispositivos de información se han convertido en bienes más asequibles que permiten que la información esté disponible para casi cualquier persona en cualquier lugar y momento gracias a herramientas como la Web 2.0.
La mayoría de los expertos cree que estamos sólo en la fase temprana de la revolución de la tecnología digital. A medida que la tecnología se vuelve más popular, los países emergentes están contribuyendo con su innovación mediante el uso del software como servicio.
Así mismo, la virtualización de la computación y de las tecnologías están permitiendo que los usuarios tengan acceso a recursos informáticos como el procesamiento y almacenamiento de datos casi de manera gratuita, lo que los hace susceptibles de transformar la industria IT.
7. Los crecientes desafíos de gestión y desarrollo de talentos: la gestión de talento en el mercado actual es cada vez más difícil. Factores como la alta edad de la población global están dando lugar a una fuga de cerebros, aptitudes y conocimientos institucionales en el lugar de trabajo, razón por la cual se pronostica que para el año 2050 el 42 por ciento de la población en un país como Japón sea mayor de 60 años.
Por otra parte, las pensiones, la vivienda, la asistencia sanitaria, los bienes e incluso los viajes y el ocio de los consumidores están afectando de manera radical el envejecimiento de la población, ya que no hay suficientes personas con edad para trabajar que puedan apoyar a quienes ya no lo están haciendo. De ahí que los hábitos y las necesidades de los trabajadores mayores no sean las mismas de las de los demás.
Los asuntos de contratación afectados por las expectativas de la Generación Y, para quienes la certeza de un trabajo sólido y una compensación salarial no son suficientes, de ahí que para el 2009 se espere un aumento en el deseo del equilibrio entre trabajo y vida que ofrezca entornos laborales con mayor movilidad y acceso a las nuevas tecnologías.
Como desafío ante esta situación es primordial que las empresas busquen un nuevo enfoque en su gestión de recursos humanos. Durante la economía de recesión las compañías deben empezar a ver dicha gestión como una herramienta que les permita contar con una estrategia del talento de sus empleados que les lleve a una administración de talentos que garantice el alto rendimiento del personal y que se comprometa a entender el valor de las personas dentro de la organización.
De acuerdo con este estudio, aunque vienen tiempos de incertidumbre debido a la globalización y el cambio constante que esta demanda, los países deben tener muy claras las reglas de juego que están afectando el panorama financiero mundial, para poder contar con las herramientas que les permitan afrontar estos factores de riesgo, aprovecharlos a su favor y volverse más competitivos aún bajo la sombra de los tiempos de crisis que se aproximan.
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