En concreto, aconsejan diferir el pago del grueso del bono anual correspondiente a cada directivo entre dos y cuatro años, además de condicionarlo a la buena evolución de la compañía.
En la misma línea, plantean alargar el plazo de maduración de las opciones sobre acciones para garantizar que se premian los buenos resultados.
El grupo también cree que habría que limitar a un máximo de dos años las indemnizaciones por cese y no hacerlas efectivas si la salida de la empresa es por mala gestión.
Estas son algunas de los cambios propuestos por este grupo de expertos -creado por la Comisión en 2004- para reducir el efecto pernicioso de los esquemas de retribución variable en los resultados empresariales.
Según la CE, solo el 60 por ciento de los países informa sobre su política salarial y el 66 por ciento exige a las empresas que cotizan en bolsa que difundan los sueldos de cada director.
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