Las principales bolsas del mundo alcanzaron hacia finales del 2007, puntualmente hacia octubre de ese año, un techo de singular importancia, habilitando desde entonces el profundo bear market de los últimos 16 meses.
Sin embargo, lo más importante de este mercado bajista observado, y sufrido en algunos casos, es que no sólo afectó al mercado bursátil, sino que a un global de los activos financieros. En efecto, la caída de la bolsa ha ido acompañada de baja de commodities granarios y de energía y también de importantes devaluaciones de las principales monedas del mundo y de la región frente al dólar estadounidense. Esta situación generó una pérdida de capital muy importante para los inversionistas del mundo, dejando a una gran mayoría de ellos fuera del mercado, y a otro tanto los obligó a buscar activos que se muevan de manera contracíclica al mercado en general, no sólo registrando aumentos en sus precios, sino que actúen de refugio simplemente y permitan mantener el capital.
Sin embargo, no han sido mucho los activos que permitieron cumplir el cometido, principalmente el resguardo de capital por parte de los inversores ha sido el posicionamiento en dólares estadounidenses y en el último semestre el posicionamiento en metales preciosos, principalmente oro. También una gran mayoría trasladó su inversión al bono de deuda estadounidense, pero dado los niveles tan bajos de tasa que éste ha alcanzado, dicha inversión no permitía más que lograr mantener capital.
Ante esta coyuntura tan difícil, la pregunta del inversor es una sola: ¿qué hacer con el capital que quedó?
Para hacer frente a dicha pregunta es importante que el capitalista en primera instancia tenga claro dos situaciones, la primera conocer cuáles son los riesgos máximos que desea correr ante la inversión a realizar, y la segunda en qué horizonte de tiempo desea hacer obtener su retorno. En lo que respecta a la primera situación, lo que el inversor debe tener presente, que históricamente crisis como la que se está viviendo ha representado una oportunidad de posicionamiento en activos de riesgo, tales como acciones. Importante observar en la gráfica adjunta la coincidencia que existe en el comportamiento y la secuencia de baja del índice Dow jones del bear market desarrollado entre 1973- 1974 y el bear market actual que se iniciara en octubre del 2007.
Repasando aquella historia, con una psicología de negativismo muy similar a la actual, la bolsa logró desarrollar un importante rally con duración de un año durante 1975 y por tal motivo, dadas la coincidencia de movimiento es posible pensar que estemos en zona de compra.
Sin embargo, no necesariamente el posicionarse en la actual coyuntura implica tener un retorno rápido, y es justamente dicho punto donde debemos tener mayor claridad al momento de tomar decisiones. En la actual coyuntura resulta difícil para cualquier analista poder identificar con precisión dónde el proceso de baja de mercado finalmente puede detenerse, sin embargo sí resulta posible identificar lo que se denomina la 'sensación térmica de piso'. Es decir, así como todo punto de inflexión bajista (techo de mercado) tiene ciertas características en cuanto a la coyuntura en la cual se materializa, el punto de inflexión alcista de mercado (piso) también tiene las suyas. Concretamente, cuando hablamos de la actual 'sensación térmica' y la comparamos con lo ocurrido en el piso de 1974, nos referimos al gran negativismo que existe en los inversores con respecto al futuro de la economía del mundo, aún contemplando las recuperaciones de las últimas sesiones. Si bien es cierto que no se cuentan actualmente con demasiados fundamentos para estar positivos, tampoco los había en 1974, lo que el inversor siempre debe tener en cuenta es que la economía real sufre de las consecuencias del accionar de los mercados financieros y no al contrario. Los mercados financieros son anticipadores de la economía, y por ello, para tomar la decisión de si éste es el momento de posicionarse o no en el mercado, idealmente no deberíamos centrarnos en el ruido de la coyuntura, sino mejor en mirar la misma de manera crítica y tratar de identificar en medio de ese ruido las oportunidades que puedan ir presentándose por tratarse de un mercado castigado y vacío, ya que sabremos que será esa gente que actualmente se encuentra fuera la que terminará ingresando más tarde y pagará los precios que acabarán otorgándonos el retorno de utilidades a nuestros activos en cartera.
Pero por otro lado, lo que no debemos perder de vista es el horizonte de tiempo en que deseamos realizar el retorno de la inversión que estamos haciendo. De hecho, un buen inversor no sólo debe saber elegir el activo y el momento de posicionarse en un mercado como el actual, sino también tener una expectativa del tiempo en que recibirá ó quiera recibir la utilidad buscada. Actualmente, podemos presumir que los valores de mercado alcanzados son realmente bajos y que por lo tanto con un proceso de recuperación mínima, el posicionarse en los actuales valores nos terminará dando interesantes retornos. La apreciación suena razonable y hasta muy posiblemente sea correcta, pero esta hipótesis puede correr riesgos de quedar refutada si eventualmente la recuperación no se materializa en los plazos esperados, aún cuando el proceso de baja ya no continúe.
En resumen, aún cuando las campanas de recesión histórica a nivel mundial resuenan, aún cuando se escucha de bancos y en empresas en bancarrota, aún cuando los niveles de desempleo continúen aumentando en el mundo, el mercado financiero puede encontrarse ya en su base más deprimida y próximo de recuperarse por un solo efecto de la sobreventa que trae, sin embargo, la decisión de tomar posiciones en la actual coyuntura debe estar acompañada de la concientización y de la disciplina del inversor en respetar su estrategia tanto en términos de riesgos como de plazos, caso contrario la mejor alternativa es mantenerse en activos de refugio ya mencionados, los cuales si bien no necesariamente otorgan retornos, al menos conservarán capital, que en las actuales instancias ya es importante. Veamos...
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