Los citados gases son dos de los mayores responsables por el efecto invernadero y de los consecuentes cambios climáticos.
El estudio tiene en cuenta no solo las emisiones de gases de los vehículos sino también todo el proceso de producción, procesamiento y distribución de los dos combustibles, ya que la extracción y el refinamiento del petróleo es significativamente más contaminante que el cultivo de la caña de azúcar y su procesamiento.
Según el diario económico Valor, los resultados del estudio serán presentados mañana en Londres por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en la Cumbre del G-20, que reúne a los países más desarrollados y a algunos de los principales emergentes.
De acuerdo con el diario, Lula pretende aprovechar la cumbre para promover el etanol que Brasil produce a partir de caña de azúcar como una alternativa tanto para reducir las emisiones de gases contaminantes como para disminuir la demanda mundial de petróleo.
Brasil es el mayor productor y exportador mundial de etanol de caña de azúcar y el consumo del combustible alternativo en el país ya supera el de la propia gasolina.
Brasil ha transferido su tecnología a varios países latinoamericanos y africanos con la intención de promover el aumento de la producción y del consumo mundial de etanol.
De acuerdo con el estudio de la Embrapa, si toda la flota brasileña de vehículos que aún utiliza gasolina fuese convertida a etanol el país dejaría de emitir 53,3 millones de toneladas de gases contaminantes al año.
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