Para este proyecto hay un presupuesto de hasta 2,7 billones de pesos y las carreteras que serán intervenidas son transversales y su recuperación mejorará la integración de los departamentos con las grandes troncales, como es el caso de la carretera Medellín-Quibdó.
Aunque el objetivo del Gobierno es que las vías dejen de ser "trochas", desde ya se advierte que los recursos no alcanzarán para dejarlas totalmente pavimentadas.
"Estamos en un país pobre y estamos en una primera etapa de vías de competitividad, pero este es un programa que debe continuar", dijo Enrique Martínez, director del Invías. "Van a quedar todas (las vías) con transitabilidad para cualquier clase de vehículos y, en un alto porcentaje, pavimentados", agregó el funcionario.
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