A pesar de que en la segunda ronda de negociaciones que terminó en Lima (Perú) la semana pasada se mantuvieron esas exigencias, el Gobierno colombiano y el equipo europeo no han modificado el objetivo de finalizar el proceso negociador en junio próximo.
El jefe del equipo colombiano, Santiago Pardo, confirmó que esas dos exigencias forman parte de la propuesta europea, que incluía sanciones penales a las violaciones a los derechos de propiedad intelectual -figura que ni siquiera existe en las normas comunitarias europeas- y que fue retirada en la ronda de la capital peruana.
Para Germán Holguín, director de Misión Salud, ONG que propende por el acceso de la población a medicinas de calidad y servicios de salud, las peticiones sobre patentes y datos de prueba que demoran el ingreso de medicinas genéricas que les compitan a los productos de las multinacionales farmacéuticas son las dos principales amenazas de la agenda europea del capítulo de propiedad intelectual en estas negociaciones.
Según Holguín, resultados preliminares de un estudio, cuya metodología está avalada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), señalan que si Colombia cede a esas dos pretensiones los precios de los medicamentos protegidos aumentarían 15 por ciento y el gasto en salud se incrementaría en cerca de 302 millones de dólares.
"De no conseguirse este monto de recursos, 1,6 millones de colombianos no tendrían acceso a la salud", advirtió.
Pardo y el director de Misión Salud participaron en el foro 'Protección de propiedad intelectual, regulación y calidad de medicamentos, un reto para el sistema de salud colombiano', organizado por Acemi (gremio de las EPS privadas), en el que también se abordó el tema del control de precios a las medicinas.
El presidente de Acemi, Juan Manuel Díaz-Granados, llamó la atención porque los medicamentos y dispositivos médicos son los componentes del gasto en salud que más han crecido en los últimos años, generando presión en los recursos del sistema "lo cual se podría reflejar eventualmente en las cotizaciones" de los afiliados a las EPS.
El panorama no está claro aún
Por no conocer aún el estudio citado por Holguín,<WC> el jefe negociador de Colombia se abstuvo de cualquier comentario sobre su contenido y dijo que espera recibirlo para hacer los análisis pertinentes.
Ante una pregunta sobre si las llamadas líneas rojas con la UE (límite que el mismo Gobierno se impone para una negociación) en el tema de los medicamentos es lo consignado en el TLC con Estados Unidos, como lo afirmó el ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, Santiago Pardo respondió que en el proceso se tendrán en cuenta las normas nacionales, lo pactado con otros países y las solicitudes de la Unión Europea".
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