La práctica podría continuar porque la táctica está dando resultado.
"Estas no serán las únicas veces que los trabajadores secuestren a sus gerentes", dijo Patrick Bernard, representante de la Confederación General del Trabajo, el segundo sindicato en importancia de Francia. "El primer reflejo de los trabajadores es atrapar a los ejecutivos en el lugar y la estrategia está funcionando.
Los gerentes harían bien si se llevan sus artículos de tocador al trabajo", agregó.
El presidente Nicolas Sarkozy intervino para poner fin a los conflictos, lo que convirtió la conducta de los trabajadores en una forma exitosa de llamar la atención del Gobierno a sus problemas.
"Si secuestrar al jefe es visto como una estrategia que da resultados, va a seguir expandiéndose", dijo Guy Groux, investigador en el Centre de Recherches Politiques de Sciences Po, una universidad de parís. "Es el retorno a un tipo de conflicto social que pensamos que ya había quedado en el pasado".
Los rehenes
La semana pasada, los trabajadores de Caterpillar mantuvieron secuestrados a 4 gerentes en una planta cerca de Grenoble y los liberaron solo después de reanudar las conversaciones sobre planes para reducir puestos.
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