Según la presidenta de la Asociación Bancaria, María Mercedes Cuéllar, el auge de los medios de pago electrónicos tiene efectos en la política monetaria y en la velocidad de circulación del dinero en la economía.
Las transacciones por teléfonos móviles son un ejemplo claro de las nuevas alternativas que hay en materia de sistemas electrónicos de pago, el cual, admeás, crece rápidamente.
Por eso, para los banqueros es clave que el Estado regule ese tipo de operaciones para establecer responsabilidades claras en el manejo del dinero que circula en el flujo monetario.
Al instalar ayer el primer congreso sobre sistemas e instrumentos de pago que se realiza en Cartagena, la presidenta de la Asobancaria dijo que ese mercado está integrado por un mosaico variado de entidades financieras y no financieras que generan fragmentación e impiden al Estado tener una visión integral de los mismos.
"El hecho de que no exista unidad regulatoria ni de supervisión da lugar a arbitrajes normativos o riesgos no cuantificados en estas transacciones, en particular cuando no se dispone de información acerca de volúmenes procesados o de reglas de acceso y funcionamiento. Inclusive, para ciertas operaciones, además, existen captadores u operadores ilegales de giros nacionales como lo reconoce el mismo Estado", señaló María Mercedes Cuéllar.
Por eso, en su opinión, el Banco de la República, como agente neutral, podría encontrar un justo equilibrio de las normas prudenciales, que garantice la estabilidad de los mercados y la seguridad del dinero de los usuarios.
Banqueros piden desmonte del 4 por mil
Los banqueros insistieron nuevamente en el desmonte del impuesto a las transacciones financieras del cuatro por mil, el cual, según la Asobancaria, podría hacerse de manera gradual: bajarlo a dos por mil en el primer año y luego borrarlo del todo al año siguiente.
Asobancaria también señaló que ese gravamen provoca un retroceso en el sistema financiero, no solo porque impide una mayor bancarización, sino porque estimula el uso del dinero en efectivo, llegando incluso a niveles de hace más de 60 años.
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