Para poder cumplir con las metas que el Estado colombiano se ha trazado en materia de desarrollo social y económico de manera equitativa, planteadas en el Plan Nacional de Desarrollo y en el documento Colombia Visión 2019, se hace indispensable el acceso universal a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones -TIC-, herramientas esenciales para tal fin. La meta de cobertura en conectividad para el 2019 es proveer acceso de banda ancha a más de 50.000 sedes de entidades públicas en Colombia dispersas a lo largo de todo el territorio nacional a través del Programa Compartel.
Los proyectos de conectividad del programa Compartel se ejecutan partiendo del principio de neutralidad tecnológica, es decir, que la solución técnica es de libre elección del operador que va a proveer el servicio. Sin embargo, la realidad de la infraestructura nacional de telecomunicaciones muestra que la gran mayoría de las instituciones objetivo de esta conectividad, se encuentran localizadas en regiones alejadas de las redes de interconexión nacional de fibra óptica o de microondas (por ejemplo, Costa Pacífica, Orinoquia y Amazonia), y por lo tanto la única posibilidad de interconexión es la comunicación satelital. La complejidad de la geografía del territorio nacional dificulta la expansión de las redes terrestres, con lo cual la alternativa son las tecnologías satelitales en dichas zonas.
Los estudios realizados por el Ministerio de Comunicaciones, muestran que para atender los 50.000 puntos mencionados, cerca de un 80% requerirá de conexión satelital, con un consumo de más de 54 transpondedores TRP (canales equivalentes de 36 MHz), lo que significa multiplicar por 5 o más el consumo actual de los diversos proyectos del programa Compartel. Esta capacidad ha venido siendo subcontratada por los actuales Operadores de Compartel con los proveedores de capacidad satelital; sin embargo, el comportamiento actual y futuro de este mercado, muestra una gran escasez y tendencia a la saturación, lo cual no permite garantizar la disponibilidad de la capacidad satelital que requiere el Estado en los volúmenes y tiempos necesarios, originando grandes riesgos a la implementación de los futuros proyectos de conectividad.
Adicionalmente, esa misma escasez ha creado una fuerte presión alcista de este recurso (se ha duplicado en 5 años), encareciendo estos proyectos (a la fecha el alquiler de capacidad satelital representa cerca del 20% del costo total de estos proyectos, la que podría aumentar hasta un 30 a 35%).
Como consecuencia de esta situación, se gestó el proyecto del satélite colombiano Satcol, orientado a garantizarle al Estado colombiano el recurso satelital que requiere en el mediano y largo plazo para los proyectos de conectividad social. Se realizaron estudios de viabilidad técnica, operativa, comercial, financieros y de riesgos, revisando los escenarios posibles. En paralelo, se comenzaron las actividades regulatorias necesarias ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones para lograr acceder al Recurso Órbita Espectro, ROE (posición satelital en la órbita geoestacionaria, GEO, zonas a cubrir y frecuencias a utilizar), así como acercamientos a la industria espacial a nivel mundial.
Los resultados obtenidos de estos estudios han conducido a que la mejor opción es contar con un satélite propio, de tamaño mediano (hasta 36 TRP). Esta opción deberá complementarse en el medio plazo, con otras alternativas (joint venture con privados, alquiler a largo plazo, etc.), para alcanzar la totalidad de la capacidad
requerida por el programa Compartel.
La planeación del proyecto, prevé iniciar el proceso licitatorio en julio de 2009, y firmar el contrato de construcción y lanzamiento antes de terminar el presente año. Esperamos que el satélite esté en órbita en el primer semestre de 2012. El proyecto será financiado con recursos del Fondo de Comunicaciones, y se estiman ahorros de más de US$25 millones anuales una vez esté en operación.
Para lograr nuestro objetivo de que todos los colombianos estén conectados e informados, en especial aquellos de zonas rurales y marginadas, asegurar capacidad satelital es indispensable. Este proyecto debe ser visto como estratégico para el desarrollo futuro de las telecomunicaciones colombianas.
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