La porción del mercado que no ocupó Corín Tellado la disputan hoy un puñado de mujeres, en su mayoría norteamericanas, que venden muy bien como Karyn Monk con La rosa y el guerrero, una historia que se desarrolla en la Escocia de 1216 y cuenta el enfrentamiento entre dos clanes: el MacTier, presidido por un hombre y el de MacKillon, comandado por Melantha, una bella mujer, camuflada en ropa de hombre y conocida como El Halcón, sobre quienes caerá la flecha de Cupido.
También, figura Jennifer Weiner, con su Bueno en la cama, que narra la historia de Cannie Shapiro, una talentosa periodista de 28 años que lucha contra la báscula y sus malas relaciones amorosas con los hombres y que se decide a cambiar de vida, después de que su ex novio, Bruce, publica un artículo en una revista femenina donde revela intimidades de los dos, sus inseguridades y su enfermiza dependencia de la báscula.
"Una lectura obligada para las mujeres que están preocupadas por conseguir la silueta ideal o conocen a alguien que lo está", recomienda Lecturalia, la red social de literatura en línea.
Jacklyn Reding, Julia Quinn y Patricia Ryan son otras de las escritoras norteamericanas más vendidas en el género en nuestro medio, según Carlos Augusto López, librero de la Librería Nacional de Unicentro.
En Bruma blanca, Reding describe la oscura, triste y desteñida vida de Gabriel MacFeagh, vizconde de Dunevin, encerrado en un castillo de Escocia, con una hija muda, después de la misteriosa muerte de su esposa tres años atrás y a quien se le aparece, no se sabe de dónde, una bella, refinada y culta mujer que se ofrece como institutriz y que, poco a poco, le hace recobrar la alegría de vivir y la esperanza de un nuevo amor.
En El duque y yo", Quinn cuenta la historia de Daphne, una hermosa joven agobiada por su madre, y de Simon, el huraño nuevo duque de Hastings, que tenían el mismo problema: la continua presión por parte de sus parientes para que encontraran pareja y quienes, tras empezar un juego para engañar a su familias, terminan en las redes de Cupido, en una novela que mezcla el romance, la intriga y la comedia.
En Viento salvaje, Ryan relata una intricada historia de amor a tres que involucra a Nicolette de Saint Clair, que se casó con un primo de su amado Alexandre de Perigeaux solo para cumplir con los términos de su herencia pero que necesita tener un hijo para consolidarlos y quien, con el tiempo, se verá enfrentada a la posibilidad de que su ex amado, a petición de su propio esposo enfermo, pueda convertirse en el padre de su hijo.
Eso significa que la novela rosa no murió con Corín Tellado ni con su impresionante legado literario.
Evolucionó y ahora es más directa, mezcla abiertamente sensualidad y sexo y se desarrolla en otros escenarios diferentes a los utilizados por la gran dama asturiana, que solo buscó ser recordada como "una persona noble y buena", y que jamás utilizó personajes inventados y, por eso, le pidió a sus amigos que no le contaran nada más porque todo lo terminaba metiendo en sus novelas.
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