El alto endeudamiento en que entraron los colombianos en los últimos años, y el hecho de que la morosidad en los pagos de los créditos está creciendo por el deterioro del ingreso de personas y empresas, prendieron las alarmas por el futuro del sector financiero.
Aunque la banca nacional ha demostrado que mantiene una gran solidez para enfrentar la crisis internacional, hay eventos que comienzan a preocupar a las autoridades, como el deterioro de la cartera, especialmente en entidades dedicadas a otorgar créditos de consumo.
El Banco de la República advirtió que aquí entran las compañías de financiamiento comercial (CFC) y, de manera más concreta, aquellas que dan crédito a nichos específicos del mercado como el transporte.
Dairo Estrada, director del Departamento de Estabilidad Financiera del Banco de la República, dijo que el aumento de la cartera de riesgo de los establecimientos de crédito ha tenido un crecimiento muy elevado en los últimos meses, lo que debe comenzar a inquietar a las autoridades económicas.
Al presentar el 'Reporte de Estabilidad Financiera', el directivo señaló que si bien es cierto que la crisis mundial no golpeó directamente a los bancos colombianos, sí lo hará de manera indirecta, es decir, a través de los deudores, que ven afectado sus ingresos por la pérdida del empleo o -en el caso de las empresas- porque sus ventas se están frenando sustancialmente.
Cuando esto sucede, los deudores dejan de pagar sus obligaciones, golpeando finalmente a la banca.
El Banco de la República advirtió que las familias colombianas están destinando cada vez más una mayor parte de sus ingresos a pagar deuda a las instituciones crediticias. Además, su capacidad de ingresos y gastos se está deteriorando.
Mientras que en 1994, cada hogar destinaba 23,50 pesos por cada 100 pagar capital e intereses de préstamos, en el 2008 esa cifra aumentó a 24,70 pesos.
A eso se suma el hecho de que la capacidad de pago de las obligaciones se ha deteriorado de manera sustancial.
Según el Emisor, el salario mínimo real (descontada la inflación) tenía en septiembre del 2008 una pérdida del 2 por ciento, el peor nivel registrado desde la crisis económica que golpeó al país hace 10 años. En realidad, la pérdida adquisitiva del salario se ha venido perdiendo desde el año 2000. Un hecho aún más inquietante es que el desempleo está aumentando.
Otro fenómeno inquietante es que los colombianos se endeudan cada vez más para comprar artículos de consumo como automóviles y electrodomésticos.
"La participación de la cartera de consumo en el endeudamiento de los hogares ha adquirido gran importancia al pasar de 30 por ciento en diciembre de 1999 a 74 por ciento en diciembre de 2008, lo que permite afirmar que la exposición al riesgo crediticio del sistema financiero proveniente de los hogares es mayor si se consideran los menores niveles de garantías idóneas que muestra este tipo de cartera".
Reservas extras por $1,5 billones
El Banco de la República advirtió que pese al deterioro reciente de la cartera bancaria, el sistema financiero está preparado para enfrentar grandes choques de crisis en la economía.
El Emisor destacó el hecho de que las entidades financieras están bien capitalizadas y con provisiones importantes para atender un deterioro sustancial del crédito.
Además, el hecho de que al sistema le hayan entrado 1,5 billones de pesos en reservas adicionales de sus utilidades del 2008 fotalece más al sector.
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