Este plan es parte del anunciado el jueves por el presidente para América del Norte de GM, Troy Clarke, quien informó que un total de doce plantas de montaje en EE.UU. y una en México detendrán su producción hasta por nueve semanas en un último esfuerzo para evitar que la empresa se declare en suspensión de pagos. Según explicó a Efe la gerente de relaciones públicas de General Motors en México, Teresa Cid, la caída en las ventas provocó un excedente de vehículos y que la empresa tenga que nivelar la producción y dejar de fabricar automóviles durante un tiempo. Así, los empleados de Silao, población del central estado de Guanajuato, dejarán de trabajar seis semanas consecutivas, entre mayo y junio próximos. Además, se les obligará a tomar sus dos semanas de vacaciones entre el 29 de junio y el 10 de julio, por lo que la producción no se reanudará hasta el 13 de julio. La semana pasada, los trabajadores de la planta de Silao -que fabrica modelos de las marcas Chevrolet, GMC y Cadillac- también han estado sin trabajar por el mismo motivo. Durante el tiempo en que estén parados, los empleados cobrarán apenas 55 por ciento de su salario aunque tendrán el 100 por ciento de sus prestaciones cubiertas. Así mismo, Cid confirmó que "de momento" la empresa no accederá a los fondos de 2.000 millones de pesos mexicanos (unos 150 millones de dólares) que dispuso el Gobierno del presidente Felipe Calderón para las empresas que tengan que recurrir al paro técnico ante la actual coyuntura económica. El cierre de las 13 plantas en Norteamérica permitirá a GM ahorrarse decenas de millones de dólares en materiales que no necesitará utilizar, ya que en todo ese tiempo dejará de producir un total de 190.000 vehículos. En el primer trimestre del año, las ventas totales de la empresa automovilística fueron de 412.903 unidades, 49 por ciento menos que en el mismo periodo de 2008. General Motors tiene hasta el 1 de junio próximo para presentar un nuevo plan de viabilidad que dé solución a su situación: 28.000 millones de dólares de deuda y otros 20.000 millones de dólares en responsabilidades financieras que tiene con sus trabajadores y pensionistas.
Publicidad