Previamente, en los anteriores cuatro años invirtió 10 millones de dólares, recursos que se destinaron a la modernización de los molinos y de toda la maquinaria que interviene en el proceso de la producción del azúcar. Esta inversión en la modernización de su infraestructura productiva se hizo con el fin de incrementar la participación del ingenio en las exportaciones de azúcar que, se estima, pasarán del 32 al 50 por ciento de la producción actual para el año 2014. Según Carlos Alberto Martínez, gerente del ingenio, para la empresa es prioritario incrementar sus exportaciones, proceso que debe hacerse de forma competitiva, pues tiene que enfrentarse a la producción brasileña. El empresario destacó que la empresa analiza su incursión en otros negocios, como lo son el montaje de una destilería para la producción de etanol y de un turbogenerador para la la cogeneración de electricidad. Con la de San Carlos, serían seis destilerías de etanol que funcionarían en el país, cuya producción actual es de 1,05 millones de litros diarios. Para este nuevo proceso de modernización y ampliación del ingenio, el directivo no dio una cifra estimada. De otra parte, Martínez destacó que la compañía mantendrá el corte manual de la caña y desmintió el 'despido masivo' de los corteros de la caña, proceso que -supuestamente- sería mecanizado. La empresa si negoció con 250 trabajadores, pero de otras áreas. "Tenemos 500 corteros que trabajan en dos jornadas diarias y suplen la demanda diaria de caña para la molienda", puntualizó.
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