"Dentro de la tradición se puede innovar. Es como tener un abecedario y construir frases propias con ese abecedario que es la tradición. Mi consejo es que sean originales, que no se presenten repitiendo lo que otros acordeoneros ya hicieron".
Esto les dice el Rey de Reyes Hugo Carlos Granados (el acordeonista que más coronas tiene, desde la infantil hasta la de rey de reyes) a los 56 aspirantes que a partir de mañana se disputarán ese título dentro del 42 Festival de la Leyenda Vallentata.
Estos acordeoneros llevan meses preparándose para este momento. Han estado atentos a las cosas que los expertos en el Festival y los jurados de otras ediciones han calificado como positivo o negativo a la hora de interpretar los cuatro aires: puya, paseo, merengue y son.
Es el caso de Sergio Luis Rodríguez, de 23 años, que se presenta por segunda vez a la competencia. En el 2006 llegó con una gran fanaticada por tocar el acordeón para Peter Manjarrés y ocupó uno de los cinco primeros puestos. Aunque sigue creyendo que tenía todo para ganar, no repetirá esta vez su intento de mostrar un estilo demasiado propio.
"Mirando hacia atrás -dice-, creo que puse mucho de novedad. El estilo es algo que uno va forjando con los años de carrera, pero quise llegar con mi propuesta y me dicen que los jurados, conocedores del tema, pensaron que lo que estaba haciendo no entraba dentro de los parámetros del vallenato tradicional".
Por eso, llega a su segunda participación con mas cautela. "He estado escuchando a Colacho Mendoza, Luis Enrique Martínez y las notas de Emiliano Zuleta. Hice un conjunto de melodías con arreglos de esos tres acordeoneros y escogí un buen repertorio, acorde con los estatutos del Festival".
Álvaro López, rey vallenato 1992 y quien ahora hace dúo con Diomedes Díaz, reitera que la clave es el apego a la tradición: "El consejo que yo les daría es que tengan en cuenta la autenticidad de la música vallenata y que no se salgan de la melodía de las canciones, a veces se emocionan y y la melodía no se ve por ninguna parte". Por su parte, el rey 2008, Christian Camilo Peña, afirma: "que se encomienden a Dios, que no le tengan miedo a nadie, a ninguno, pero sí mucho respeto porque todos los colegas lo merecen".
Trabajo en equipo
La preparación no depende solo del acordeonista, también va de la mano con el guacharaquero y el cajero, al fin y al cabo la competencia premia al mejor conjunto típico vallenato, aunque la corona la ciña el acordeonista.Publicidad